Aunque las primeras obras empiezan en unas semanas, la norma a medida para edificar en el Parc de Creus se retrasa

Gerona – 26 FEB 2015 – INT

El nuevo Bulli se paraliza. De momento. El propio Ferran Adrià ha pedido a la Generalitat que no tramite la ley a medida -sin precedentes en la historia de Cataluña- que permitía construir en el espacio protegido del Parc Natural del Cap de Creus. Para que el nuevo Bulli sea una realidad hay que modificar cuatro legislaciones locales y autonómicas, unos permisos que tardarían años en obtenerse;por eso, la Generalitat iba a tramitar una ley ad hoc.

Pero ante la fuerte oposición que ha generado el proyecto, sobre todo de grupos ecologistas y de partidos, Ferran Adrià habría impulsado un parón técnico para estudiar posibles modificaciones y llegar a un consenso. Desde el entorno del chef defienden que elBulli va a seguir adelante. De hecho, en las próximas semanas empezarán las primeras obras de adecuación, tal y como estaba previsto en el calendario.

El Bulli en Cala Montjoi

Según el Plan Especial del Parc Natural de Cap de Creus, sólo se permite un crecimiento de un 20% de las construcciones ya existentes, pero la ampliación del Bulli supone un incremento del 213% actual. Desde el colectivo ecologista IAEDEN-Salvem l’Empordà alertan «del precedente de excepcionalidad» que supondrá la ley a medida de la Generalitat, que deberá ser aprobada por el Parlament. Pero el proyecto del nuevoBulli, diseñado por el arquitecto Enric Ruiz-Geli, ha recibido tantas críticas como apoyos, sobre todo de las principales instituciones culturales de la Costa Brava (como la Fundació Dalí), las patronales y las organizaciones turísticas.

En total, las obras y la museografía de elBulli costarán algo más de nueve millones de euros, financiados por capital privado. Hay que recordar que Ferran Adrià rechazó ofertas millonarias para trasladar su proyecto a Qatar o Singapur.

En la presentación del Bulli Foundation el pasado año, Adrià se mostró convencido de que el nuevo centro de Cala Montjoi «durará 100, 200 o 300 años» en unos terrenos y edifcios que él y su socio Juli Soler donarán a la Generalitat.