Se han recuperado fuentes, pilones y abrevaderos y ha vallado zonas de pasto para favorecer su regeneración. De esta forma apoya a la cabaña ganadera y fomenta estos elementos singulares del paisaje 

Madrid– Redacción – 4 NOV 13

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid ha invertido 183.000 euros para enriquecer el valor paisajístico y apoyar los usos ganaderos tradicionales en el ámbito del Embalse del Atazar. Las actuaciones han consistido en la recuperación de fuentes, pilones y abrevaderos y el vallado de zonas de pasto para favorecer su uso sostenible y su regeneración.

En total ha actuado sobre 12 puntos de agua con el doble objetivo de prestar una función de apoyo primordial a la cabaña ganadera del valle y fomentar estos elementos singulares del paisaje por su interés etnográfico y
cultural. También, la recuperación de fuentes y abrevaderos supone un apoyo a los caminantes, cicloturistas y caballistas que transitan por sus caminos y veredas, sin olvidar que son enclaves críticos para mantener la rica biodiversidad que atesora este territorio, especialmente en lo que se refiere a los anfibios, muy dependientes de la existencia de agua para completar su ciclo vital.

En el entorno del embalse de El Atazar la actividad ganadera tiene una gran importancia, fomentada por la densa red de vías pecuarias que vertebran este espacio. Estas vías pecuarias, además de su fin primordial vinculado a la ganadería, permiten actividades de turismo y ocio saludables en contacto con la naturaleza.

Caminos rurales en el Valle Bajo del Lozoya, Madrid

Caminos rurales en el Valle Bajo del Lozoya, Madrid

El agua como seña de identidad
Localizada en el Valle Bajo del Lozoya, la Mancomunidad del Embalse del Atazar representa una de las subcomarcas más diferenciadas dentro de la Sierra Norte de Madrid, donde el río Lozoya y sus aguas se convierten en un referente de gran importancia natural, cultural, deportiva, y turística.

Constituida en el año 2000, la Mancomunidad agrupa a los seis municipios ribereños del embalse del Atazar: El Atazar, El Berrueco, Cervera de Buitrago, Patones, Robledillo de la Jara y Puentes Viejas (que comprende los núcleos de población de Cinco Villas, Mangirón, Serrada de la Fuente y Paredes de Buitrago).

Las numerosas infraestructuras hidráulicas (presas, canales, edificaciones, etcétera) existentes en la zona son el fiel reflejo de esa importancia del agua como recurso económico y natural, además de constituir magníficos ejemplos de arqueología industrial.

Los grandes embalses de Puentes Viejas, El Villar y El Atazar jalonan el último tramo del Lozoya, antes de desembocar en el Jarama, ya en el municipio de Patones, en donde se encuentran más ejemplos de obra hidráulica. Sus impresionantes infraestructuras, que se cuentan entre las
más importantes de Europa, atesoran las mayores reservas de agua de Madrid y constituyen un patrimonio que distingue a la comarca, con su interesante diversidad animal y vegetal, embelleciendo el paisaje y
ofreciendo un marco excepcional para el deporte y el ocio.

Red de Vías Pecuarias
La inversión sobre este ámbito territorial se ha realizado atendiendo a las demandas de los municipios, con el propósito común de potenciar el desarrollo sostenible en el medio rural, impulsando el turismo de naturaleza
y propiciando un entorno cuidado en el que la intervención del hombre se note en positivo.

De este modo, se apoya conjuntamente la actividad económica tradicional y el fomento de los recursos paisajísticos y recreativos, pero con sensibilidad para que las obras contribuyan a enriquecer la biodiversidad.

La mayor parte de las actuaciones se han desarrollado sobre la Red de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid, ya que sobre estos caminos ganaderos históricos se localizan habitualmente los abrevaderos y zonas de pasto, si bien también se han ejecutado obras en dehesas y montes públicos.

Madrid es una de las comunidades autónomas con mayor número de vías pecuarias en relación con su superficie, debido fundamentalmente a su posición estratégica en el centro de la Península Ibérica. Dispone de 4.104 kilómetros y un total de 1.767 vías pecuarias que ocupan una superficie aproximada de 13.000 hectáreas, es decir, el 1,6% del territorio de la región.