El Gobierno Vasco aprobó el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Aralar en 1994 como instrumento de planificación y gestión de los recursos naturales del Parque Natural de Aralar, declarado como tal el 4 de julio de 1994

Vitoria – 15 JUN 2015 – ihobe.eus

Aralar es una de las áreas montañosas más importantes del territorio de la Comunidad Autónoma del País Vasco, a causa de su extensión, altitudes, valores naturalísticos e incidencia paisajística. El núcleo del macizo, casi todo dedicado a pastos, supera los 1.200 metros de altura en una extensa superficie. Su paisaje interior contiene intensas manifestaciones kársticas y posee los elementos de un paraje propio de montaña: importantes bosques, extensas praderas montanas y pastos petranos, crestas, roquedos y barrancos, arroyos y manantiales, y aspectos geológicos sobresalientes.

En la zona central y oriental del espacio, la más elevada, los pastos dominan el paisaje, siendo prácticamente inexistentes los bosques. En el sur se encuentran extensos hayedos y una masa encinar cantábrico que tiene notable interés fitogeográfico.

La Sierra de Aralar

La Sierra de Aralar

 

Dos son los principales usos productivos del suelo en Aralar. Por una parte el ganadero, con oveja latxa y bordas y majadas repartidas y con ganado mayor, equino y vacuno. El área de pastos se extiende por toda la zona alta, ocupando al menos un tercio de la superficie. Por otra parte los aprovechamientos forestales tienen mayor representación en los bordes del lugar: franja sur, borde norte y área del domo.

En esa última zona, las plantaciones de coníferas (alerce, laricio, abeto Douglas y pino radiata) ocupan una superficie importante y, junto con el núcleo de Aia, se sitúan los pocos caseríos existentes. En el resto del espacio forestal predominan los bosques climácicos. Los hayedos son el bosque más extenso de Aralar.

En general son formaciones jóvenes, poco diversas y con una estructura muy simplificada por el modelo de aprovechamientos al que han estado sometidos. Los encinares cantábricos son formaciones viejas, que no maduras, dada la escasa regeneración forestal y a la procedencia de cepa de gran parte del arbolado.

Algunos valores naturales de Aralar se encuentran ligados a la actividad pastoril que se ha desarrollado durante siglos en esta sierra, por lo que un riesgo para su conservación es el abandono de los sistemas tradicionales de aprovechamiento. Las modificaciones en las prácticas pueden originar la pérdida de pastos seminaturales y de sus especies asociadas, así como problemas puntuales derivados del sobrepastoreo o abandono de algunas zonas y de la contaminación orgánica de las aguas.

El uso recreativo en relación con la montaña es muy importante y de gran tradición. Puede generar conflictos de compatibilidad con otros usos, como el cinegético, y tener efectos negativos con la conservación de determinadas especies, como las aves rupícolas. También provoca erosiones puntuales en los senderos más frecuentados, que deben ser periódicamente reparadas.

En el interior del espacio se ubican diversos embalses y tomas de agua con destino a los núcleos circundantes. La importancia que el lugar tiene como zona de recarga de acuíferos que suministran agua de boca a diversas localidades, por lo que conservar la calidad del agua adquiere un importancia elevada.

En Aralar están presentes algunas especies propias de alta montaña que se localizan exclusivamente en algunos sistemas montañosos del País Vasco, testimoniando su carácter como refugio biogeográfico, eje de conexión entre las montañas cantábricas y pirenaicas o zona de dispersión para especies propias de éstas. Es el caso, por ejemplo, del topillo nival, quebrantahuesos, tritón alpino, picamaderos negro, acentor alpino o chova piquigualda. Sus roquedos, bosques, grandes espacios abiertos de pastos y landas y algún enclave húmedo, componen hábitats de gran valor faunístico. Fauna Asimismo, existen allí 18 tipos de hábitats de interés comunitario, de los que cinco de ellos son prioritarios.

Todo ello constituye el principal motivo por el que este espacio fue seleccionado para formar parte de la Red Natura 2000, siendo aprobado por la Comisión Europea el 7 de diciembre de 2004, por la que se adopta la lista de Lugares de Importancia Comunitaria de la Región Biogeográfica Atlántica. La futura Zona Especial de Conservación (ZEC) Aralar se encuentra en la región biogeográfica atlántica, en el límite suroriental este de Gipuzkoa. Forma parte del macizo kárstico de la Sierra de Aralar y continúa en la vecina Navarra con la ZEC homónima.

La extensión del espacio es de 10.962 ha. Está constituida por la vertiente norte de la Sierra Altzania-Lizarrusti, el Domo de Ataun y el núcleo de Enirio-Aralar con sus laderas periféricas. El eje montañoso principal del sur de la ZEC coincide con la divisoria de aguas cantábrico-mediterránea.