Con motivo del Día Mundial de la Biodiversidad que se celebra hoy viernes, Greenpeace advierte de que únicamente queda una quinta parte del bosque original primario y cada año se deforestan 13 millones de hectáreas en todo el mundo, al tiempo que el 90 por ciento de los océanos están sobreexplotados

Madrid – 22 MAY 2015  – INT

En concreto, especies como el gorila, el orangután, el tigre de Sumatra, la vaquita marina, el atún rojo o la ballena gris, se encuentran en peligro de extinción por la caza y la destrucción de su hábitat.

Así, Greenpeace denuncia la alarmante pérdida de diversidad biológica tanto en los ecosistemas terrestres como en los marinos, a causa de su sobreexplotación y, frecuentemente por las actividades ilícitas, por lo que pide su protección.

Tigre de Sumatra

Tigre de Sumatra

El responsable de la campaña de bosques de Greenpeace, Miguel Ángel Soto, ha destacado que la diversidad biológica brinda muchos servicios a la humanidad, desde medicinas a alimento, pasando por materiales para la construcción, calentarse o fabricar objetos como lo instrumentos musicales. “El Día de la Diversidad Biológica debe ser un día para caer en la cuenta que destruir este tesoro es destruirnos a nosotros mismos”, ha apostillado.

De acuerdo con la Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación (FAO), entre 2000 y 2010 se deforestaron una media de 13 millones de hectáreas cada año en el mundo. Las mayores tasas de deforestación están teniendo lugar en las zonas tropicales de América del Sur, el centro del África occidental, y en el sur y el sudeste asiático. Pero también los bosques vírgenes en zonas templadas y boreales, en países como Rusia o Canadá, esté sufriendo los efectos de la tala industrial para alimentar el mercado mundial de productos forestales.

Según la ONG, las mayores amenazas para los bosques son la degradación forestal, la deforestación y el cambio climático. La explotación forestal, frecuentemente ilegal en muchos países tropicales, es la antesala de la expansión de la frontera agrícola (para cultivo de soja, palma de aceite, plantaciones para pasta de papel, ganadería, etc.).

Soto insiste en la necesidad de ser conscientes de que los hábitos de consumo están vinculados con la deforestación planetaria. Hace 8.000 años, lo bosques primarios cubrían más de la mitad de la superficie terrestre mientras en la actualidad, únicamente la quinta parte del bosque original intacto.

Una quinta parte de los bosques resguardan el 65% de la biodiversidad

Los bosques primarios proporcionan servicios ecosistémicos vitales, como la regulación del ciclo hidrológico y los ciclos de nutrientes. En estos bosques originarios viven 150 millones de personas y el 65% de la biodiversidad terrestre y alberga las últimas regiones de naturaleza salvaje que aún no se han visto afectadas por el hombre. Especies como el gorila, el orangután o el tigre de Sumatra están amenazadas por la destrucción de su hábitat. La Amazonia, el bosque primario más extenso del planeta, ha perdido en las últimas cuatro décadas solo en Brasil un 20% de su superficie (un área más grande que toda Francia).

Además, la diversidad marina también está amenazada porque el 90 por ciento de los océanos están plenamente explotados o sobreexplotados. La Comisión Europea cifra la reducción de las poblaciones sobreexplotadas de peces en un 48 por ciento de las poblaciones evaluadas en el Atlántico y los del Mediterráneo en un 80 por ciento.

Este descenso de las poblaciones de peces en algunas zonas, es debido a la sobrecapacidad, o la gran cantidad de barcos pesqueros que hay en el mar que pescan con una capacidad de pesca que excede las posibilidades de la población de peces para recuperarse. De hecho, la New Economic Foundation señaló que para el 9 de mayo se terminaría el pescado nacional para lo que queda de 2015.

Según la FAO, en 2010 había 3,2 millones de buques pesqueros faenando en el mar, es decir un 75 por ciento más que hace tres décadas.