Parodiando la película protagonizada por Elvis en 1962, parece oportuno en este Día revisar algunos de los grupos íntegramente femeninos más significados del pop y del rock. No hay que olvidar que ellas estaban ahí desde que la cosa se inventó: Por Carlos del Riego

León – 11 ENE 2016 – Carlos del Riego

Sí, ellas también protagonizaron los primeros momentos. Así, aún en los cincuenta del siglo pasado, muchas voces ya conocidas en el terreno del country, del blues o del jazz no dudaron en probar fortuna en los nuevos ritmos; nombres heroicos, legendarios, como Ruth Brown, Patsy Cline, Wanda Jackson, la recientemente desaparecida Lesley Gore y algunas otras hicieron su imprescindible aportación al género recién nacido (y no se puede olvidar a la gran Felice Bryant, coautora de piezas inmortales como ‘Bye, bye love’ o ‘Wake up Little Susie’); solistas todas ellas, casi siempre estaban a expensas de hombres, que hacían y deshacían.

Poco después llegaron los grupos vocales, tan característicos de los años sesenta, formaciones que están en la mente de todos aquellos que tengan una edad e interés por el asunto. ¿Quién no sabe de Diana Ross & The Supremes?, e igualmente The Ronnetes, The Crystals, Martha & The Vandelas… Todos esos grupos alcanzaron éxitos multitudinarios con canciones que no pierden su gracia por más décadas que pasen; de hecho, sus títulos emblemáticos son recuperados una y otra vez por grupos de rock de cualquier estilo y, en cualquier época, por el cine y la televisión; es más, constituyen de por sí un subgénero gracias a aquellas tan brillantes melodías. Sin embargo, esos fantásticos tríos, cuartetos, quintetos vocales de chicas que iban generalmente del pop al soul, estaban siempre manejados por chicos; sí, ellas ponían la cara y cantaban, pero eran ellos quienes movían los hilos, ellos escribían las canciones y tocaban todos los instrumentos, ellos decidían arreglos, modos y coreografías, ellos acordaban actuaciones, giras y promociones y, seguro, ellos administraban las cuentas.

Diana Ross & The Supremes

Diana Ross & The Supremes

En la siguiente década las cosas iban a empezar a cambiar, ya que las mujeres deciden colgarse las guitarras, tomar las riendas y desembarazarse de la tutela masculina. Las estadounidenses The Runnaways fueron las que antes lo intentaron; están consideradas la primera banda de chicas que, desde 1975, compone y ejecuta sin injerencia masculina; y dado que lo suyo era el rock grueso, es de suponer que tampoco había chicos que les dijeran cómo desenvolverse en escena…, aunque sí que les sugerirían que se mostraran insinuantes y perversas, con cuero negro y ropa corta y ceñida; eso sí, ellos siguieron siendo los productores, ingenieros de sonido, managers (es curioso pero apenas hay mujeres representante, productoras o técnicas en la historia de este negocio). Al disolverse, varias de sus integrantes hicieron carrera en solitario, sobre todo Joan Jett, que dejó para la posteridad todo un himno, ‘I love rock & roll’.

De Texas eran (son, pues siguen) The Go Go´s, que surgen en medio de la vorágine del punk y la ‘new wave’. También escribían sus canciones y pasan por ser el primer grupo con estas características que alcanzó un número 1 gracias a fantástico su primer álbum y su gran éxito ‘We got the beat’.

El caso de las británicas The Slits es interesante. Sus fundadoras estaban allí cuando se cocía la primera hornada punk, a mediados de los setenta: una granadina en Londres, Paloma Romero, conocida como Palmolive, se lió con un tipo llamado John Mellor, el cual poco tiempo después cambió su nombre por Joe Strummer y formó The Clash. Así, metida en el ojo del huracán, Palmolive fundó ‘Las rajitas’, con un estilo punk-new wave-ska ciertamente limitado y tosco, presencia provocadora e incluso explícita (ver portada de ‘Cut’); todo era muy combativo y belicoso pero con poca gracia. De ahí salieron otras dos bandas de chicas, The Raincoats y Mo-dettes, ambas con más argumentos que aquellas.

También inglesas eran The Girlschool, que a finales de los setenta seguían fieles al heavy metal, compartiendo escenario con algunos de los últimos dinosaurios que protagonizaron el final de una época. Sin embargo, supieron manejarse en la transición setentas-ochentas y adoptar las maneras del momento, como muestra su excelente ‘C´mon lets go’, perfecta demostración de que estas escolares compiten en potencia, velocidad y chispa con cualquier macho de su tiempo. Valorando todos los aspectos, no es un disparate situarlas en el podio de las mejores bandas 100% femeninas desde que este tinglado se puso en marcha.

The Bangles

The Bangles

Otra cosa era The Bangles (con integrantes relacionadas con bandas anteriormente mencionadas), en California a comienzos de los ochenta. Pop más o menos enérgico y querencia por sonidos y peculiaridades de aquel tiempo. Durante la segunda mitad de la década tuvieron su punto, con éxitos internacionales del tipo de las melosas ‘Manic Mondays’ y ‘Eternal flame’ o la divertida ‘Walk like an Egyptian’.

Interesante y de la época es también el dúo estadounidense Indigo Girls, que iba más por lo acústico y lo folk. Y se podrían recordar a bastantes más. Por cierto, también en los ochenta llegan los grupos con chica al frente, como Pretenders o Blondie, The Plasmatics (con su cantante-stripper) o The Photos(casi olvidados). Sí, con posterioridad han sido más comunes los grupos creados y animados exclusivamente por chavalas, pero la cosa ya no llama tanto la atención como en los tiempos heroicos, ya no es lo mismo.

Las cosas han cambiado para ellas en el universo del pop y el rock; de hecho, hoy son muchas las que están presentes en todo, desde la composición hasta la distribución. Las mujeres, en fin, han aprendido a desenvolverse en este espacio con una lucidez, decisión y seguridad que muchos hombres no tendrán jamás, y en no pocos casos con una personalidad desbordante. Poco o mucho, algo se ha avanzado.

Difícil es resistirse a rematar este pequeño recorrido con todo un tópico del rock hispano: ‘Las chicas son guerreras’.