Ecologistas en Acción ha presentado al alcalde de León y al delegado de la Junta un ‘Proyecto de hacendera para la ejecución material de obras de rehabilitación del empedrado de la Plaza del Grano’

León – 27 ABR 2016 – Redacción

Esta propuesta, que ha contado con la colaboración de historiadores, arquitectos y los técnicos en conservación de monumentos que rehabilitaron ese espacio en 1989, se ha remitido también al Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos).

El colectivo asegura que el proyecto pretende facilitar al Ayuntamiento de León la ejecución de las obras más urgentes que necesita la Plaza, la reparación del bacheado, en el convencimiento de que el pavimento sólo necesita obras de conservación, rehabilitación y mantenimiento, fácilmente realizables con medios ordinarios y que excederse ejecutando otro tipo de obras supone no un gasto innecesario y un peligro para la autenticidad de la plaza.

Plaza del Grano, León

Plaza del Grano, León

En primer lugar la intervención proyectada se justifica, explican en un comunicado, por el peligro real de desaparición que corre el empedrado de la Plaza del Grano. Si las obras de mantenimiento no llegan a corto o medio plazo, dicen, el empedrado acabará siendo irreconocible y perderá su valor. La Ley de Patrimonio de Castilla y León -recuerdan- reconoce la cooperación y la acción ciudadana, que será pública, ante el peligro de destrucción o deterioro de los bienes que integran el patrimonio cultural.

La pérdida de cantos rodados ocasiona que los colindantes, al carecer de apoyo, sean fácilmente extraíbles dando lugar a una destrucción progresiva, con el riesgo evidente que la presencia de huecos, cada vez más numerosos, conlleva para la integridad de las personas. El Ayuntamiento, afirman, permitie desde hace años que la destrucción progrese, cuando la más elemental medida de mantenimiento, consistente en la simple reposición de las piedras, hubiera sido suficiente para conservar el empedrado y evitar posibles caídas. Esta actitud, añaden, contrasta con la labor de mantenimiento del resto de las calles y plazas de la ciudad, por lo que se preguntan si serían permisibles los socavones de más de 15 centímetros de profundidad que tiene la Plaza del Grano en alguna otra de la ciudad?

La hacendera (trabajo al que acude el vecindario, por ser de utilidad común), señalan, es idónea para el proyecto, “sobre todo en estos tiempos en los que la escasez de presupuesto lo justifica casi todo”, ya que permite abordar el proyecto con un presupuesto de ejecución de cero euros, el coste de los materiales no alcanza los 400 euros (incluido el transporte) que sería aportado con donaciones y la mano de obra la pondrá el voluntariado y el propio equipo redactor.

La hacendera, explican, fue, probablemente, la forma en la que se construyeron y repararon a lo largo de la historia este tipo de pavimentos, que no son el resultado de un proyecto arquitectónico firmado por un arquitecto, sino la obra originalmente realizada por gentes anónimas, con materiales baratos, fácil de reparar pues no necesita mano de obra cualificada ni grandes conocimientos técnicos.

Finalmente, recuerdan que la hacendera responde al requerimiento del Procurador del Común, que en su resolución sobre la Plaza del Grano, de 3 de marzo de 2016, pide al Ayuntamiento que facilite la acción pública y proporcione “publicidad activa, con el fin de que todos los ciudadanos puedan conocer los proyectos”.