La Diputación ha recibido la donación de la artista leonesa Herminia de Lucas que ha cedido su colección plástica al Instituto Leonés de Cultura

León – 13 ABR 2015 – Redacción

Hermina de Lucas es una de las pintoras más destacadas de la segunda mitad del siglo XX en la provincia de León, junto a artistas tan destacadas como Castorina, Gloria Alcaud, Petra Hernández y la reconocida internacionalmente Teresa Gancedo. Su trayectoria se inicia en la década de los cincuenta con el maestro Demetrio Monteserín y transcurre hasta la actualidad, si bien es cierto que en estos últimos años con menos producción.

Con esta amplia donación que aporta Herminia de Lucas, de un total de 297 obras plásticas entre dibujos, litografías, pinturas de guache sobre papel, óleos sobre lienzo, guache sobre acetato y un nutrido grupo de pinturas de técnica mixta sobre diferentes materiales, se cubre un hueco fundamental en la historia del arte de la provincia de León en el área de la pintura y el grabado, puesto que hasta ahora no se tenía ninguna obra de Herminia en la colección.

La artista leonesa Herminia de Lucas

La artista leonesa Herminia de Lucas

Con esta donación quedan perfectamente representadas en la colección de arte contemporáneo de la Diputación de León varias de las etapas estructurales en la evolución creativa de la artista. Así, se cuenta con obras de primera etapa de formación, un conjunto de dibujos y estudios de anatomía de gran interés en los cuales se construye el volumen anatómico con la línea, otro conjunto amplio que es una representación integral de todas las imágenes realizadas en técnica de litografía en la Facultad de Bellas Artes de Madrid y con las cuales consiguió el Premio Nacional de Litografía. También de este periodo son un conjunto de retratos de un gran realismo y con una gran capacidad expresiva de amigos y familiares.

De la década de los sesenta se incorporan otros retratos más constructivos. En la donación se cuenta también con obras de tipo realista pero con una intensa estructuración geométrica y una paleta de color muy sobria que corresponden a temáticas muy clásicas como bodegones o vanitas, muy del gusto estético de la vertiente clásica académica de la época. Varios autorretratos muy esquemáticos de los años cincuenta y sesenta de gran sencillez y sobriedad cromática.

Varias obras que revisan una cierta vertiente neo pop de gran interés de los años noventa que plantean un cierto vínculo al mismo tiempo con tendencias de enfoques neodadas. También aparecen varias piezas que plantean diferentes incursiones en el informalismo gestual y matérico de finales de siglo, piezas muy interesantes que hacen que la Diputación tenga que incorporar a esta artista en esta corriente en León, dentro del estudio realizado y tesis doctoral de Rosa María Olmos sobre informalismo leonés.

Por otro lado se incluye una serie de paisajes con sentido barroco de espacios arquitectónicos con cierta carga onírica de la serie denominada concavidades. El paisaje natural tiene una amplia representación en la donación, planteando una trayectoria evolutiva que va desde un paisaje realista hasta la desmaterialización de las formas que culmina en una utilización intensa del color y la mancha con una gran luminosidad y explosión cromática.

El punto álgido de esta evolución lo alcanza con obras plenamente abstractas que tienen su origen en el paisaje pero donde el color o el protagonista, introduciéndose en el territorio de la abstracción lírica. Este proceso evolutivo recorre desde los años ochenta hasta la actualidad. Por último se aporta una obra de finales del 2013, una magnífica obra de pintura sobre radiografías de su propio cuerpo, titulada Paisaje Interior, iluminada desde el interior.

Una destacada donación que esta valorada en 258.400 €, sin duda una aportación patrimonial y artística de gran interés y valor.