La obra, que coronaba la casa principal del poblado de Villaflores (Guadalajara), contenía un escudo, un reloj y un campanil. El monumento está catalogado como BIC y figuraba en la Lista Roja del Patrimonio

Guadalajara – 19 FEB 2016 – Redacción

La Asociación Hispania Nostra lamenta el derrumbe del frontis del edificio principal del poblado de Villaflores, a 5 kilómetros de Guadalajara, ocurrido hace unos pocos días. Según recoge el diario digital www.guadaque.com, el elemento arquitectónico ha sucumbido debido a las lluvias de los últimos días. Este conjunto arquitectónico, cuyo titular es el ayuntamiento de Guadalajara, estuvo en funcionamiento hasta los años 80 del pasado siglo.

En junio del pasado año, Hispania Nostra incluyó al poblado de Villaflores en su Lista Roja del Patrimonio en peligro (www.listarojapatrimonio.org) por su estado “de abandono total, sujeto a toda clase de actos vandálicos y expolio”. En ese momento, la asociación advertía de que “la demora en su restauración supondrá que continúe la degradación y deterioro y terminará arruinado”, vaticinio que, lamentablemente, se ha cumplido.

Edificio y frontis del poblado de Villaflores (Guadalajara)

Edificio y frontis del poblado de Villaflores (Guadalajara)

La construcción del poblado comenzó entre 1886 y 1887

Destaca por ser uno de los pocos ejemplos de colonia agrícola del siglo XIX que se pueden encontrar en la provincia de Guadalajara y uno de los más completos de Castilla-La Mancha.

Su construcción fue encargada por María Diega Desmaissières y Sevillano, condesa de la Vega del Pozo y duquesa de Sevillano (1852-1916), personaje indispensable para comprender la evolución de la ciudad de Guadalajara a finales del siglo XIX, que dedicó su enorme fortuna a mejorar las condiciones sociales de los alcarreños pobres.

El palomar, las viviendas de los trabajadores, la capilla y el edificio principal son obra de Ricardo Velázquez Bosco, uno de los más conocidos arquitectos de su época. Se ignora quién fue el autor del resto de las construcciones. El poblado se inauguró en 1887.

Siguiendo las inquietudes sociales de la condesa se dotó, aparte de los inmuebles propios de la explotación, con una escuela, una capilla y ocho viviendas para los trabajadores. A la muerte de la condesa, los nuevos propietarios perderán interés por el conjunto, que iniciará un progresivo declive.

El poblado fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico (Acuerdo del 01/04/2015. Diario Oficial de Castilla La Mancha Año XXXIV, nº 76, del 21 /04/2015).

La Asociación Hispania Nostra es una asociación no lucrativa, declarada de utilidad pública, constituida en 1976 con la finalidad de defender, salvaguardar y poner en valor el Patrimonio Cultural español, en el entorno de participación de la sociedad civil. Se trata de la única asociación que vela por el Patrimonio a nivel de todo el país.

+info www.hispanianostra.org