Un total de 60 motos y más de un centenar de amantes de las dos ruedas recorrerán el próximo fin de semana esta emblemática carretera que comunica Cantabria y Burgos.

La Diputación de Burgos, la Asociación para la Promoción y Desarrollo de los Valles Pasiegos, Burgos Alimenta y los Ayuntamientos de Piélagos y Camargo, han presentado hoy la I Ruta Moto Gastro Turística por la N 623 que tendrá lugar entre los días 8 y 10 de junio próximos. A lo largo de sus 152 kilómetros de recorrido, la expedición descubrirá de primera mano numerosas poblaciones del medio rural cántabro y burgalés, así como su patrimonio cultural, natural, gastronómico y agroalimentario.

Esta primera ruta motera se enmarca dentro del proyecto para la puesta en valor de la N 623 anunciado recientemente y que tiene por objetivo la valorización de los recursos paisajísticos y patrimoniales, la dinamización socioeconómica del trazado, implicar a la población y generar una nueva oferta turística desestacionalizada que, sin duda, apoyará la diversificación de las zonas que incluye el recorrido.

Además de las entidades anteriormente mencionadas, participan de esta I Ruta Moto Gastro Turística los ayuntamientos burgaleses de Valle de Valdebezaba, Valle de Sedano y Sargentes de la Lora, así como los clubes BMW España y BMW-k1600.com.

También y con la vista puesta en los potenciales viajeros internacionales, en la expedición participará el periodista Ross Mowbray, experto en rutas moteras y viajes, que hará el recorrido completo junto al resto de inscritos y cuyas experiencias conocerán muy pronto los lectores británicos a través de sus publicaciones. Durante toda la ruta también participará, de forma activa, el sello de productos Burgos Alimenta, dando a conocer a la expedición las artesanías alimentarias de la provincia.

La Nacional 623 que comunica Burgos y Santander tiene una longitud total de 152 kilómetros, de los cuales 93 discurren a través de la provincia de Burgos, 30 por la comarca de los Valles Pasiegos y otros 30 por el resto de la Comunidad de Cantabria. Se trata del camino más corto entre las ciudades, aunque a partir de los años 90 las variantes que se construyeron para salvar la difícil orografía del terreno y el excesivo tráfico, hicieron que quedara en segundo plano.

Precisamente el proyecto impulsado busca poner en valor el rico legado arquitectónico, paisajístico, medioambiental, cultural, etnográfico y patrimonial, entre otros, que poseen esta zona a ambos lados del Puerto del Escudo, como destino turístico de calidad y con una gran oferta de actividades para todos aquellos que se acerquen a disfrutarlo.