La difusión de internet está propiciando el auge de la denominada economía colaborativa, con la que millones de personas intercambian productos y servicios mediante la red, creando nuevas formas de entender la propiedad que mueven ya miles de millones de dólares en todo el mundo

Madrid – 10 JUL 2015 – eleconomista.es

Un sector que crece a gran rapidez y que no obstante, no está exento de problemas, como la escasez de regulación, que puede provocar que los derechos de los consumidores o de la competencia no estén suficientemente protegidos.

Esta es una las principales conclusiones que se ponen de manifiesto en un informe elaborado por SelfBank, coincidiendo con la celebración del Día de Internet, el pasado domingo, 17 de mayo, relativo a la influencia que tiene esta herramienta en la economía.

SelfBank

Tal y como pone de manifiesto la información publicada en el blog de SelfBank, aunque en los últimos años se ha avanzado mucho en el fomento de internet, todavía quedan muchas personas sin acceso a la red, y en el ámbito mundial, muchos países en los que su uso es aún muy reducido.

En la actualidad, alrededor del 40 % de la población mundial utiliza internet, aunque la distribución es muy desigual, ya que mientras que en los países más avanzados se supera el 75 %, en una parte considerable de Asia y en casi toda África, el acceso es considerablemente menor.

En los próximos años, la tendencia continuará al alza, con la mejora de las infraestructuras y el acceso de parte de la población a los dispositivos móviles, como las tabletas y los smartphones.

En España, según la encuesta del Instituto Nacional de Estadística, INE, sobre el uso de las Tecnologías de la información, el principal tipo de conexión a internet ya es a través de un dispositivo móvil -superando ya al ADSL-, y es que un 77,1 % de los internautas españoles accedieron a la red mediante el teléfono.

Respecto a cómo influye internet en la economía, SelfBank considera que es un hecho incuestionable que la red ha revolucionado la forma de ver el mundo, de comunicarse, de entender la sociedad, en tanto que ha propiciado un gran cambio económico.

Y es que internet ha hecho posible el auge del comercio electrónico, que en opinión de SelfBank ofrece algunas ventajas, como la reducción de la necesidad de intermediarios, la libertad de horarios, en tanto que facilita a las empresas la segmentación y la elaboración de ofertas personalizadas.

Hoy en día las compañías tradicionales deben disponer y potenciar el canal online si quieren acceder a los clientes que compran a través de internet, dice SelfBank.

En la Unión Europea aproximadamente la mitad de la población compra a través de este sistema en alguna ocasión, y en países como Dinamarca o el Reino Unido este porcentaje se sitúa alrededor del 80 %.

El desarrollo de la red también ha contribuido a la transformación del sector financiero, según la entidad, que ha recordado que a mediados de los años noventa, las entidades españolas comenzaron a ofrecer servicios de banca telefónica, que unos años después se transformarían en banca online.

Además, han surgido las entidades que operan exclusiva o principalmente a través de internet, proporcionando a sus usuarios diversas ventajas en cuanto a rapidez, transparencia y ahorro de costes, además de la comodidad que representa poder operar en cualquier momento y desde cualquier lugar.