La Organización de Productores de Almadraba OPP-51, que representa a flotas de Tarifa, Conil y Zahara en Cádiz, ha dicho que la «enorme recuperación del recurso» detectado este año puede perjudicar a pesquerías como la caballa, la sardina o el voraz

Cádiz – 10 SEP 2015 – INT

«Lo dicen también otros sectores que hay atunes por todos sitios. Con nosotros trabajan almadraberos de cuarta y quinta generación que perciben que algo así no se daba desde los años 50-60», asegura la gerente de OPP-51, Marta Crespo, al hacer balance de la campaña que acaba de concluir.

Para la gerente de la Organización de Productores de Almadraba, «como el atún rojo es un gran depredador, lo pueden sufrir otras pesquerías».

Atún rojo

Atún rojo

Por ello, el sector almadrabero, que padeció una drástica reducción del número de capturas con la implantación en 2006 del Plan de Recuperación, se confiesa a la espera y con toda la confianza en que los esfuerzos que han llevado a cabo estos años se noten en la próxima Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) que se celebrará en Malta en noviembre.

Aunque ya tienen consolidada una subida de un 20 %, la responsable de la OPP ha opinado que es de justicia el que se dé una gran subida no sólo por los sectores implicados en la pesca de atún rojo sino por el «deterioro y la hecatombe que puede causar la abundancia del atún rojo en otras especies más pequeñas».

«Hasta ahora se mantenía un equilibrio biológico-pesquero importante pero con esta medida está un poco desbordado”, ha manifestado. Crespo ha apuntado que «tal vez el recurso no estaba tan mal como lo pintaron» y que debe premiarse a quienes han sufrido los recortes.

«Lo que no es de recibo es que se esté abriendo la mano y se esté metiendo a gente nueva simplemente porque pueden pescar un atún», ha indicado.

Las capturas de las almadrabas de Tarifa, Conil y Zahara, algo más de 700 toneladas, han ido a parar esta campaña, en un 60 % al mercado nacional, en concreto a la empresa Gadira firma que comercializa únicamente atún rojo salvaje.

El otro 40 % se dedica a la exportación, principalmente a Japón, con quien los productores gaditanos mantienen unas relaciones comerciales que se remontan 35 años en el tiempo, pero también a países como Estados Unidos.

La otra almadraba gaditana, la de Barbate, explotada por la empresa murciana Ricardo Fuentes, establece piscinas de engorde donde los atunes capturados adquieren mayor tamaño y grasa en su carne acorde a los gustos del mercado asiático.