Lo que en la pasada edición de la feria era sólo una voluntad, en Fitur 2014, ha dado firmemente los pasos necesarios para consolidar sus aspiraciones ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)Granada– Redacción – 31 ENE 2014

El más importante de esos pasos ha sido la redacción del expediente de la candidatura y su presentación ante la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. El expediente, tras su correspondiente evaluación, deberá pasar en el futuro a la Lista Indicativa de candidatos de la Comisión Nacional de Patrimonio Cultural, antes de someterse, si todo va bien, al análisis y la decisión de la Unesco.

La presentación de la documentación de la propuesta de inclusión de La Alpujarra en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial en España es una actuación realizada en el marco del proyecto Etnomed –Patrimonio Etnográfico–, un elemento de identidad y de desarrollo sostenible del Mediterráneo, cofinanciado en un 75% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Unión Europea, a través del Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza España Fronteras Exteriores.

La Alpujarra

La Alpujarra

El objetivo perseguido con la declaración de La Alpujarra como Patrimonio Mundial es la potenciación socioeconómica de una ‘comarca mágica’ y su proyección al resto del mundo como realmente merece.

Un logro de ese calibre uniría a la Alpujarra a un selecto club al que pertenecen zonas tan emblemáticas a nivel planetario como el Parque de Iguazú (Brasil), las Islas Galápagos (Ecuador) o el parque Yellowstone (EE UU), y que en España se reduce a cinco lugares concretos: el Parque Nacional de Doñana, el Parque Nacional del Teide, el Parque Nacional de Garajonay en la isla de La Gomera, la isla de Ibiza y el Parque Nacional Pirineos-Monte Perdido en Aragón.

De cara a la Unesco, el valor de la Alpujarra consiste en la conformación de un paisaje cultural, producto de la actuación del hombre sobre el medio natural a través de más de mil años en los que se ha documentado la interacción entre diversas culturas, especialmente musulmana andalusí y cristiana mozárabe y, más tarde, por la influencia de la cultura castellana.