El establecimiento estrena nuevo despacho y obrador, aunque mantiene su catálogo de especialidades tradicionales que le han dado fama

Tarifa – 20 AGO 2015 – Pepe Monforte (cosasdecome.es)

El despacho permanecía igual desde 1983, cuando se hizo la última remodelación. Ahora, la pastelería Bernal, una de las más famosas del Campo de Gibraltar, ha remodelado de forma más que llamativa su establecimiento, del que ha desaparecido su escaparate que se ha sustituido por dos puertas que hacen que el escaparate del establecimiento sean sus mismo estantes llenos de dulces y bollería.

Del proyecto se ha ocupado el decorador afincado en Tarifa Bruno Gitsels y el ingeniero José Alberto Bernal, hermano de Juan Ramón Bernal, el actual gerente de la confitería. La remodelación de la confitería se ha inscrito en un proyecto general, llevado también por Gitsels y Bernal, para reconvertir la finca donde vivía la familia en un hostal con encanto, el hostal Gravina,  de 13 habitaciones y en cuya planta baja está situada la pastelería. De hecho en la entrada del hotel hay una especie de escaparate que permite ver el establecimiento.

Pastelería Bernal de Tarifa

Pastelería Bernal de Tarifa / Foto de cosasdecome.es

El nuevo despacho, en el que predomina el color blanco, está presidido por un gran expositor de dulces de cristal donde están las especialidades de la confitería. La remodelación también ha llevado consigo la construcción de un nuevo obrador, más moderno y más espacioso ya que tiene 200 metros cuadrados y está situado en otro inmueble. Juan Ramón Bernal, maestro pastelero de la firma,  señala que “aunque hemos cambiado la estética del despacho, lo que no cambian son nuestros productos que seguirán siendo de elaboración diaria y completamente artesanales”. Así en las vitrinas siguen apareciendo especialidades famosas como los tocinos de cielo, los tranvias (unos milhojas muy conocidos en la ciudad) o su versión de las cajillas un dulce típico de la ciudad que lleva como ingrediente principal las almendras.

También tienen algo de bollería, pan y desde hace un par de años cuentan también con una sección de pastelería árabe.

Juan Ramón Bernal es la cuarta generación de pasteleros al frente de la firma, que se fundó en 1910, por lo que tiene ya más de un siglo y es una de las confiterías más antiguas de la provincia. Juan Ramón toma el relevo de su padre José Bernal Rojas, que se jubiló en 2014. Ya antes Juan Ramón, que nació en 1978, se había incorporado al obrador donde aprendió de su padre el oficio.