El Proyecto ‘Mejora del Hábitat Osero en Entornos Mineros Degradados’ es una iniciativa para la conservación del oso pardo en el núcleo occidental

Villablino – Redacción – 4 NOV 13

El proyecto ‘Mejora del Hábitat Osero en Entornos Mineros Degradados del Alto Sil’ es una iniciativa que pretende contribuir a la conservación del oso pardo, especie catalogada ‘en peligro de extinción’, aplicando medidas de mejora y restauración de hábitats degradados.

El apoyo de Fundación Banco Santander a este Proyecto se enmarca dentro de su línea de Sostenibilidad y de Recuperación de Patrimonio Natural, cuyo objetivo es restaurar y conservar determinados ecosistemas degradados que precisan actuaciones concretas de recuperación. Se trata en todos los casos de espacios muy importantes para la conservación del Patrimonio Natural, la protección de los ecosistemas y la defensa de la biodiversidad.

El Alto Sil leonés (municipios de Villablino, Palacios y Páramo del Sil) mantiene una rica biodiversidad, razón por la cual la totalidad de este territorio está incluida en la Red Natura 2000. Sus bosques de roble y abedul albergan uno de los núcleos oseros reproductores más importante de la subpoblación occidental cantábrica y una esperanzadora población de urogallos.

Esta comarca ha tenido, y en parte aún tiene, una significativa y constante actividad minera, que ha resultado fundamental para la producción de riqueza y el mantenimiento de la población local, pero que ha generado importantes huellas ambientales y transformaciones en el paisaje. Solucionar estos problemas es un objetivo de conservación de primer orden.

Durante el otoño e invierno de 2012-2013, la Fundación Banco Santander y la FOP han desarrollado un proyecto de repoblación forestal en terrenos del municipio de Villablino. El objetivo del proyecto ha sido la mejora del hábitat del oso pardo en entornos mineros degradados. Para ello se ha creado una red de bosquetes/rodales formados fundamentalmente por especies autóctonas de interés trófico. Se han plantado un total de 17.731 árboles en, aproximadamente, 39 ha de superficie total. La mayor parte de los plantones, de 1 a 4 savias, han sido de especies de interés trófico osero: cerezos (Prunus avium), manzanos (Malus sylvestris), serbal de cazadores (Sorbus aucuparia), pudios (Rhamnus alpina), arraclanes (Frangula alnus), avellanos (Corylus avellana) y mostajos (Sorbus aria). También se han plantado abedules (Betula alba) en determinadas zonas altamente degradadas, debido a su marcado carácter frugal y pionero, contribuyendo así al enriquecimiento del suelo y a proporcionar una rápida cobertura arbórea beneficiosa para el oso.

Las plantas se han repartido en cuatro montes de titularidad pública pertenecientes al Ayuntamiento de Villablino y las Juntas Vecinales de Lumajo, Orallo y Villaseca de Laciana, con quienes se han firmado los correspondientes acuerdos de custodia del territorio. La plantación ha contado con el apoyo y la autorización de la Dirección General del Medio Natural de la Junta de Castilla y León.

Toda la planta proviene de esta región, lo que incrementa la adaptación y el éxito de las plantaciones al presentar las semillas los ecotipos de la zona. Cada uno de los plantones tiene un protector y su tutor correspondiente, para evitar que corzos y ganado doméstico los dañen. La separación entre árboles ha sido irregular y amplia para dar una mayor naturalidad a la actuación y favorecer que los frutales puedan desarrollar anchas copas, maximizando así la producción de frutos que darán alimento al oso y otras especies.

Con el fin de aprovechar la protección que el matorral ofrece frente a la herbivoría, se ha realizado una roza manual selectiva sólo en aquellas zonas en las que la densidad del matorral era excesiva.Las plantaciones han sido ejecutadas de forma manual (incluida la preparación del terreno) por un equipo de la FOP y diez jóvenes locales que se encontraban en situación de desempleo. También se ha contado en alguna jornada con voluntarios del Centro CIUDEN VIVERO de Igüeña.

En las semanas en las que los equipos realizaron los trabajos se localizaron en las inmediaciones de las plantaciones y en los montes del entorno hasta nueve osos diferentes, y entre ellos una osa con sus dos crías, lo que nos da una buena idea de la importancia de la zona seleccionada para la conservación del oso pardo.