Tras su gran concierto dentro del TESLA Festival hace solo unos días, este jueves 3 de marzo regresan los músicos de Jaula 13 a los conciertos basados en la improvisación que, cada primer jueves de mes, los reúne en el Café Ristán del Hotel Quindós

León – 3 MAR 2016 – Tam Tam Press

Jaula 13 reúne a músicos provenientes del Aula Taller de Improvisación de la Escuela Municipal de Música de León, junto con algunos invitados especiales. Con gran variedad de instrumentación y recursos, el grupo presenta un repertorio casi aleatorio: motivos tomados de diversas tradiciones (desde las músicas populares hasta el freejazz), riffs surgidos en el momento, frases rítmicas, ambientes y texturas propias de la improvisación libre…

El proceso está coordinado y estimulado por el sistema abierto de señales que maneja Ildefonso Rodríguez, quien, a lo largo del concierto, va proporcionando las pequeñas reglas del juego, del corro común. Como escribió en su día Kike Cardiaco, “las actuaciones de Jaula 13 son un ejemplo de cómo la improvisación puede generar una música organizada, rica y sugerente”.

Jaula 13

Jaula 13 en el Festival Tesla / Cortesía de Antonio G. Chamorro

Así describió Antoine González su actuación en el todavía reciente TESLA Festival:

“ldefonso Rodríguez [conducción y saxo tenor], David Encina [sintetizador y ordenador], Roberto Díez [saxo alto y maleta], Rubén Díez [saxo tenor], Javier Vidal [saxo tenor], Héctor Robles [saxo alto], Javier Álvarez [saxo alto], José Francisco Fernández [mandola y rabel], Óscar García [guitarrón], Adrián Chávez [bajo eléctrico], Eduardo Domínguez [percusión], Javier Antúnez [vibráfono], Manuel Urueña [violín], Marta Fierro [flauta], Toño Segura [saxo barítono],Gonzalo Ordás [guitarra], Víctor M. Díez [poesía], Cova Villegas [canto] y Rosario Granell [baile]. Jaula 13.

Como una fina lluvia cada instrumento y voz fueron presentándose. La voz como instrumento y las voces de los instrumentos. Una conversación natural donde no hay estructura al principio, sí diálogo y discurso. Ildefonso con breves pautas va escribiendo en un folio en blanco con las voces de esta conversación. Estudia y observa el ritmo, la combinación de sonido y silencio, como en un poema. En un momento sus señales serán luminosas para permitir la proyección en la cámara oscura. Las líneas a modo de garabato seguían el ritmo de los sonidos del sintetizador de Enzina, acoplándose, alejándose, fundiéndose. Y es cuando empiezan a surgir paisajes sonoros, como ese despertar inocente del niño en el campo que Roberto enseña con lo que lleva en su maleta.

Lo pastoril da paso al cuerpo, con Rosario Granell y sus movimientos. Un caminar con el lastre del peso de nuestros equipajes o con la cabeza dentro de una maleta. Un cuerpo que pasaba de ser la sombra de otro a la lapa que todo lo absorbe. Y el sonido acompañando… a veces free jazz a veces fluxus, a veces dodecafónico y serial. Una gran oportunidad de conocer el trabajo de este Aula ya que los jueves del Café Ristán siempre me pillan trabajando”.