El senegalés Mahmud Traoré inauguró este martes en Valladolid las XIV Jornadas sobre África con una charla en la que compartió su experiencia como migrante clandestino

Valladolid – 13 FEB 2015 – Laura Fraile/Tam-Tam Press

“Cuando los africanos cuenten en primera persona sus expectativas de habitantes y exploradores del mundo, se habrá acabado el exotismo”. Esta frase, que corresponde a la escritora Fatú Diome, introduce el libro `Partir para contar. Un clandestino africano rumbo a Europa´, una obra en la que Mahmud Traoré se resiste a ser un número más para hablar de la experiencia que marcó un antes y un después en su vida.

Él nació hace 31 años en Temanto, un pueblo de la región senegalesa de Casamance situado a 7 kilómetros de Guinea-Bissau. Cuando aún no había alcanzado los 20 optó por abandonar sus estudios en Dakar para probar suerte en Europa. Esta decisión le llevó a iniciar un largo y penoso viaje de tres años en los que recorrió países como Malí, Níger, Libia, Argelia o Marruecos. Desde allí llegaría finalmente a Ceuta, donde participó en uno de los saltos colectivos a la valla. Su última parada sería Sevilla, ciudad en la que vive actualmente y donde trabaja como carpintero.

“No soy un héroe. Mi historia es sólo una de todas las que pueden contar los miles de inmigrantes subsaharianos que hacen el mismo camino. Sería difícil hablar por todos los africanos”, aclaró este lunes desde el Aula Mergelina (en la Universidad de Valladolid), donde fue invitado por Umoya para contar su experiencia. Su testimonio partió de la motivación que le impulsó a abandonar Senegal, un país empobrecido por culpa de la pesca ilegal en el que en un momento dado los cayucos sumaron a su función de trasladar a los pescadores la de servir como medio de transporte para alcanzar Europa.

Mahmud Traoré, minutos antes de iniciar su charla. © Fotografía: L. Fraile.

Mahmud Traoré, minutos antes de iniciar su charla. © Fotografía: L. Fraile.

En el caso de Mahmud, el viaje fue por tierra, lo que le llevó a tener que lidiar con el negocio de los migrantes clandestinos, la extrema dureza del desierto, el cambio de identidad y la resistencia al deseo de abandonar. “Regresar genera un sentimiento de que has fracasado”, comentaba este lunes. Su testimonio también reconoció los gestos de solidaridad durante el viaje, ayudas que le permitieron continuar con un objetivo que al fin alcanzó en el año 2005, aunque después de tres intentos de salto a la valla y de varias devoluciones en caliente.

Su historia ha sido publicada en el libro `Partir para contar. Un clandestino africano rumbo a Europa´,una obra coescrita entre Mahmud y el periodista francés Bruno Le Dantec que inicialmente se editó en Francia. La editorial logroñesa ‘Pepitas de calabaza’ es la responsable de que ahora podamos leerlo en España, país en el que actualmente vive este joven senegalés. Su libro recorre a lo largo de casi 300 páginas una experiencia que emerge a través de una treintena de capítulos que finalizan con un postfacio escrito por Bruno Le Dantec. En este apartado, este periodista analiza el origen y las consecuencias de los saltos a la valla, denuncia la manipulación mediática del fenómeno migratorio y ofrece su visión acerca del papel jugado tanto por la agencia Frontex (que se dedica a la gestión de las fronteras) como por las llamadas “ayudas al subdesarrollo”.

Umoya y las XIV Jornadas sobre África

La intervención de Mahmud Traoré de este lunes fue posible gracias a la invitación de Umoya, una organización que ha elegido la emigración hacia Europa como tema principal para sus XIV Jornadas sobre África. Esta iniciativa, que este jueves contará con la presencia de Eduardo Romero, ofrece la oportunidad de conocer las diversas realidades de un continente del que aún nos queda mucho por conocer.

Esta situación ha animado a los integrantes de Umoya a iniciar un programa radiofónico de periodicidad mensual llamado `Jammu África´. “Lo grabamos en la emisora Onda Verde. En él incluimos varias secciones como Hablamos de África, donde ofrecemos noticias, o Sabías qué, en la que reconocemos la labor de personalidades africanas. En el último programa, por ejemplo, nos centramos en el escritor y filósofo Camara Laye, así como en el historiador, antropólogo y físico senegalés Cheikh Anta Diop. En la sección África, esa gran desconocida hablamos de la historia de este continente y en Te interesa saberofrecemos una agenda de actividades de Valladolid que están vinculadas a África”, aclara Pedro Sanz, que es uno de los miembros de Umoya.

Según adelanta, en abril organizarán una exposición de arte africano que podrá verse en el centro cívico José Luis Mosquera. Después, a finales del mes de mayo, comenzará su ciclo de cine, otra de las actividades principales que nutren la programación de este Comité de Solidaridad con el África Negra.