Los métodos actuales de medición de temperatura y salinidad para determinar la acidez del océano se limitan a instrumentos in situ y a mediciones tomadas desde buques de investigación. Pero con ellos solo pueden abarcarse pequeñas áreas del océano Madrid – 17 FEB 2015 – INT Según los científicos, los satélites, en cambio, permitirían acceder a aguas remotas y a menudo peligrosas, como las del Ártico. También hacer mediciones directas durante todo el año en estas y otras áreas. Además, harían posible monitorear grandes áreas de los océanos terrestres para identificar rápida y fácilmente las regiones con mayor riesgo de acidificación creciente. En qué consisten Los investigadores planean aprovechar, más concretamente, las cámaras térmicas presentes en los satélites, para medir la temperatura del océano; así como los sensores de microondas con los que cuentan dichos satélites para medir la salinidad del agua. En conjunto, estas mediciones servirán para evaluar la acidificación del océano más rápidamente y en áreas mucho más grandes de lo que hasta ahora ha sido posible, informa la Universidad e Exeter a través de Eurekalert! Varios satélites ya existentes podrían utilizarse para hacer las mediciones, como el ‘Satélite de Humedad terrestre y Salinidad en los Océanos’ (SMOS) de la ESA, creado para proveer, desde el espacio, datos más precisos sobre la humedad terrestre y la salinidad en los océanos. Este satélite, lanzado en 2009, inicialmente fue ideado para ayudar a entender mejor el clima y los ciclos hidrológicos de la Tierra. También podrá aprovecharse el satélite Aquarius de la NASA, lanzado en 2011 y destinado a medir la salinidad de los mares.

Proceso de acidificación de los océanos / Foto de vistaalmar.es

Proceso de acidificación de los océanos / Foto de vistaalmar.es