La Fundación Oso Pardo señala el movimiento continuo de ejemplares que ya se dejan ver cruzando la A-6 hacia el sur, llegando hasta la Cabrera

Villablino – 18 ABR 2016 – Nuria Martínez (infobierzo.com)

“Concretar el número de osos pardos que habitan actualmente por la geografía berciana resulta una labor casi imposible debido al continuo movimiento que realizan los ejemplares por el conocido corredor cantábrico -que comprende Laciana, el Alto Sil, la Montaña Oriental y Asturias”.  Sin embargo, y según datos de la Fundación Oso Pardo (FOP), “sí que podemos hablar de un importante crecimiento en el número de osos que habitan en las dos subpoblaciones en las que se divide la cordillera Cantábrica, la occidental y la oriental, así como una mejora de conectividad genética entre ambas ‘familias’”.

En la occidental, que se extiende por unos 2.800 km2 desde los Ancares lucenses y leoneses hasta llegar casi a la zona central de la cordillera entre León y Asturias, “existe actualmente un censo superior a los 200 ejemplares, mientras que en la oriental, que ocupa unos 2.100 km2 por la Montaña palentina, entre las cabeceras de los ríos Carrión y Pisuerga y la Montaña oriental leonesa, son más de 40 los osos registrados”, según señala el presidente de la FOP, Guillermo Palomero.

Dos ejemplares de oso pardo cantábrico

Dos ejemplares de oso pardo cantábrico

“No obstante, la novedad más trascendental”, subraya, “es el movimiento genético de ejemplares, habitualmente del occidente hacia el oriente, que cruzan la barrera interpoblacional”. Lo que hace 100 años parecía una barrera infranqueable entre dos subpoblaciones con características genéticas muy diferencias y con un reducido intercambio demográfico, ahora se ha convertido en una esperanza de éxito para la supervivencia del oso pardo.

A través de un estudio genético realizado entre 2013 y 2015 -Estudio genético del oso pardo en el Corredor interpoblacional y en la subpoblación oriental cantábrica-, la FOP ha detectado que en la subpoblación oriental hay ejemplares con características genéticas mixtas, comprobando que, al menos, “7 osos de la zona occidental estaban viviendo en la subpoblación oriental”, contribuyendo, así, a acabar con la baja variabilidad genética que resultaba un riesgo importante para las poblaciones limitando su productividad y haciéndolas más vulnerables a los problemas biológicos. “Estos ejemplares”, añade Palomero, “son machos dispersantes”.

Una media de seis osas paridas al año en la zona del Alto Sil

En este contexto de buenas noticias que acaban con el aislamiento de las subpoblaciones, “se estima que en la zona del Alto Sil, que comprende Villablino, Palacios y Páramo del Sil, hay una media de 6 osas paridas al año, además de una o dos en los Ancares, constando así un potente núcleo reproductor, con un buen hábitat”.

Con estas cifras, la FOP incide en la recuperación de la especie después de décadas de declive continuado, a lo que hay que añadir que ya no se matan osos como hace 20 años. En este sentido, cabe recordar que la “mortalidad se registra sobre los cuatro años de edad, edad en la que se suele empezar a procrear, por lo que la reproducción a veces tiene lugar sólo en el 50% de los casos”.

Por otro lado, Guillermo Palomero destaca el ‘bombeo’ continuo de ejemplares de la zona occidental que ya se dejan ver cruzando la A-6 hacia el Sur, llegando hasta la baja Cabrera de Zamora, “para explorar nuevos territorios que pueden ser colonizados por los osos en un futuro próximo”. Debido a que las hembras se quedan en territorio materno, son principalmente los machos los que “nos indican otros territorios posibles”. Como ejemplo, el presidente de la FOP, señala que el año pasado “localizamos hasta 3 osos machos que cruzaron la A-6 hacia la zona Sur”.