Esta iniciativa se presenta por el Colectivo Azálvaro al Grupo de Acción Local Segovia Sur, dentro del proyecto FANEGA (Fauna Necrófaga y Ganadería), con el fin de apoyar e impulsar medidas y acciones que posibiliten la coexistencia de la ganadería y las aves necrófagas, y crear sinergias con el sector turístico

El Espinar (Segovia) – 15 DIC 2015 – Redacción

El pasado 27 de noviembre tuvo lugar la presentación pública del nuevo “hide” o escondite fotográfico para la realización de actividades fotográficas de fauna salvaje, emplazado en el interior del recinto o lugar destinado a la Alimentación de Aves Necrófagas o muladar ubicado en el municipio de El Espinar, que gestiona el Colectivo Azálvaro. Enmarcando dicha iniciativa en las lineas de acción de OTEA entidad del Colectivo Azálvaro cuyo principal objetivo es fomentar un turismo sostenible de observación de la naturaleza y conocimiento de la avifauna existente en el municipio.

El “hide” es de contenidas dimensiones pero suficientemente confortable y apto, puesto que disfruta de un ángulo de visibilidad al exterior de sorprendente amplitud,  buscado la mimetización del escondite con su entorno de forma natural, construido con cubierta tipo vegetal, ligeramente enterrado y con cristal espía. Del mismo modo, se proyecto su accesibilidad para todas aquellas personas que, por una u otra razón, de forma permanente o transitoria, se encuentren en una situación de limitación o movilidad reducida.

“Hide” para el avistamiento de aves de Reserva de la Biosfera Real Sitio de San Ildefonso-El Espinar

Resultó también de enorme interés el examen de la charca-bebedero para aves, anfibios y otros invertebrados, extendida en uno de los laterales del “hide”, que por su proximidad a uno de los ventanales permitirá la realización de fotografías de tipo “macro” y fotografía de aves con reflejo de los animales que lo frecuenten.

Según el presidente de Colectivo Azálvaro, José Aguilera, los objetivos que pretende la organización ecologista con la recién comenzada explotación del escondite fotográfico se pueden resumir en dos: por un lado, la práctica de actividades fotográficas del medio natural desde un puesto privilegiado, donde el usuario podrá ser testigo de primera línea de los festines extraordinarios que allí tienen lugar, en los que participan en número abrumador todas las especies necrófagas, oportunistas o principales, existentes en la Reserva de la Biosfera; y, por la misma razón, el “hide” servirá para la realización de actividades de educación y concienciación medioambiental de jóvenes y mayores, que nunca olvidarán la experiencia de haber presenciado el maravilloso espectáculo del banquete de los buitres.

Los muladares se convierten así, en lugares interesantes para la realización de interpretación de la naturaleza, labores divulgativas o como centros de ocio para visitantes y aficionados a la ornitología, todo ello garantizando las medidas de seguridad básicas para las aves. Son también lugares estratégicos para la investigación, pues en ellos resulta relativamente sencillo el estudio de determinados aspectos de la biología de las aves carroñeras y sus relaciones.

Finalmente, José Aguilera se mostró convencido de que el recién estrenado escondite fotográfico, gracias a sus excepcionales condiciones, habrá de convertirse en un foco de interés para naturalistas y ornitólogos de todo el mundo, transformándose en un dinamizador de actividades turísticas, culturales y educativas que servirán para promocionar las bondades de la localidad segoviana más allá de sus lindes.