La primera radiografía que se hace a la imagen muestra que no fue alcanzada por disparos durante el asalto a la Basílica en 1936 

Valencia  – Redacción – 03 FEB 2014

Dentro de un mes los valencianos volverán a contemplar a su patrona, la Virgen de los Desamparados, en su lugar habitual de la Basílica, que actualmente ocupa la imagen Peregrina. Finalizará así un proceso de restauración iniciado el pasado octubre y que ha supuesto la primera intervención sobre la talla de la Mare de Déu.

Si el pasado diciembre se conoció que las tablas que forman la escultura (la talla original de la patrona es de pasta de madera) son de chopo y pino mediterráneo, ayer se anunció que los trabajos van a permitir volver a ver bajo el manto la talla original de principios del siglo XV, que no estaba a la vista de los fieles desde hace 350 años. El motivo es que habitualmente estaba cubierta por delantales o escapularios barrocos, que ahora serán retirados con lo que se podrá apreciar la «sencilla belleza».

La primera radiografía realizada a la imagen. / Paraula

La primera radiografía realizada a la imagen. / Paraula

Así lo confirma la subdirectora general de CulturArts Ivacor, Carmen Pérez, en una entrevista concedida al periódico del Arzobispado de Valencia ‘Paraula’. Pérez es quien dirige al equipo de especialistas que están efectuando la restauración de la imagen, promovida por la archicofradía de la Virgen en colaboración con la fundación Hortensia Herrero.

Pérez aseguró también que la imagen «se conserva en perfecto estado». De hecho, durante el proceso se ha realizado la primera radiografía a la imagen original y demuestra que «no fue alcanzada por disparos» durante el asalto a la Basílica de la Virgen en 1936.

Además, los análisis realizados han confirmado que «no hay presencia de xilófagos [insectos que roen la madera], no ha sufrido nada, está igual que se realizó en su momento en perfectas condiciones».

Respecto al aspecto exterior que lucirá de la Geperudeta tras su restauración, Carmen Pérez aseguró que «la cara, las manos, el oro, el pelo. Todo se ha estudiado al milímetro y al detalle para ser lo más respetuosos posibles». E hizo hincapié en que «en absoluto cambiará el rostro o la expresión de la patrona».

La única modificación en la figura original de la Virgen ha sido la retirada de una barrera transversal de madera que fue colocada en el siglo XVIII a la altura de la cintura, y donde se colocaba el escapulario, «lo que impedía contemplar los pliegues originarios y cenefas originales de la escultura, que ahora ya se podrán admirar bajo el manto». Según la directora del trabajo de restauración, «se podrá ver la figura original de la Virgen en todo su esplendor, cómo se hizo en origen, una imagen muy bella y austera que gana ahora en elegancia y autenticidad».

Materiales ligeros

Otro de los aspectos novedosos de la intervención es que se ha podido fotografiar por primera vez el retablo tardogótico de la espalda de la imagen. Los materiales empleados eran «extremadamente ligeros», como papel, tela y gasas encoladas, para que «pudiera ser colocada sobre los cadáveres de los ejecutados más pobres, al ir envueltos éstos en sacos cosidos y no en cajas o féretros».

Las endoscopias realizadas por los restauradores muestran también «grafías medievales en los papeles y telas encolados, por lo que creemos que eran materiales reutilizados», según Pérez. Durante los primeros meses de trabajo, los técnicos de la entidad de la Conselleria de Cultura efectuaron a la imagen una videoendoscopia, análisis de la madera, radiografías, un estudio exhaustivo con fotografía con luz visible, infrarroja y ultravioleta, un estudio con fluorescencia y una digitalización 3D.

La responsable del Ivacor detalló que se han tomado micromuestras transversales de la cara y el cuello de la talla «y hemos comprobado que lo que podríamos llamar ‘la piel’ de la imagen está formada por muchas capas transversales, una base de preparación de yeso, una capa de cola, otra preparación de yeso, luego una zona de carmín, luego el blanco de albayalde, luego otro barniz y otra preparación».