La pasada semana ha aparecido un nuevo número de la revista “Arte y Ciudad”, impulsada por el Grupo de Investigación UCM (Universidad Complutense de Madrid), vinculado al Campus de Excelencia Internacional Moncloa

Segovia – 13 MAR 2015  – INT

Se trata de una publicación periódica cuyos objetivos son el desarrollo de estudios de carácter transversal en torno al papel del arte y la arquitectura en la configuración de la ciudad contemporánea, con especial atención al caso europeo, entendiendo ésta como un complejo de relaciones sociales, artístico-culturales, económicas, demográficas y políticas que se desarrollan en un entorno urbano, resultado de la convergencia de todas las técnicas artísticas que dan lugar a la formación de un ambiente tanto más vital cuanto más rico en valores artísticos y patrimoniales.

Fiel a todas estas premisas, el volumen sexto de Arte y Ciudad incluye un artículo dedicado a Segovia y a la presencia en ella de su decoración arquitectónica más característica, el esgrafiado, si bien tratado desde una óptica completamente nueva, al contemplarlo monográficamente en su asociación con la pintura mural. Esta original aportación, que lleva por título “Un novedoso enfoque del esgrafiado mudéjar y de la pintura “de lo morisco” en Segovia”, es obra del historiador Rafael Ruiz Alonso, y ha sido fruto de la investigación que está desarrollando gracias a los apoyos del Instituto de Cultura Tradicional Segoviana “Manuel González Herrero” y de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce.

Esgrafiado mudéjar segoviano / Foto de graffica.info

Esgrafiado mudéjar segoviano / Foto de graffica.info

El artículo contempla cuatro etapas en la consolidación del esgrafiado como auténtico fenómeno urbano de Segovia capital y de buena parte de la provincia, entreverándose buena parte de esa evolución con la pintura de tradición islámica. La primera etapa corresponde a los antecedentes rastreables en el universo musulmán, tanto en al-Ándalus como en el norte de África, con ejemplos en el yacimiento de Madinat Ilbira (Granada), mezquita de Córdoba, Qubba al-Bārūdiyyīn en Marrakech o en el alminar de la Kutubiya, en la misma ciudad marroquí. El segundo momento importante es la implantación y desarrollo del tándem esgrafiado-pintura en la ciudad de Segovia y en ciertos monumentos de la provincia como el castillo de Coca, durante la segunda mitad del siglo XV. Tras un periodo en el que este tipo de decoración parece haber caído en desuso, la arquitectura popular rescatará estos modos de hacer durante los siglos XVII y XVIII, con especial incidencia en la localidad de Sangarcía. Por último, durante las primeras décadas del siglo XX se asiste a la asimilación del esgrafiado a los elementos idiosincrásicos de la arquitectura segoviana, desligándose parcialmente del complemento pictórico.

Este nuevo volumen de la revista Arte y Ciudad se publica impreso, pero también puede consultarse y descargarse gratuitamente en la página web de la revista, www.arteyciudad.com.