En Castilla y León son visitables un centenar de bodegas en las cuatro áreas vitivinícolas y cinco museos vinculados al vino

Valladolid – 14 DIC 2015 – Redacción

La Ruta de la Ribera del Duero es la que más visitantes atrae. Ha pasado de los 179.938 de 2013 a los 288.337 del pasado año, con un crecimiento experimentado del 60 por ciento. De hecho, con esas cifras, nueve de cada diez personas que en la Comunidad dedica hacer turismo relacionado con el vino eligen esta zona, que cubre viñedos y bodegas de Soria, Burgos, Valladolid y una pequeña parte del territorio segoviano.

El visitante es al 50 por ciento entre hombres y mujeres, ya que la mayoría de los viajeros acuden en familia, grupos de amigos o pareja. Sin embargo, cuando se trata de personas de entre 35 y 55 años, éstas se corresponden más con un amante del vino y la naturaleza, que con un técnico, y suele incluirlo como elemento social.

Enoturismo en Ribera del Duero

Enoturismo en Ribera del Duero

Cuando un visitante acude a Ribera del Duero busca “vino, medio ambiente, patrimonio y ornitología“ pero nunca se olvidan de que el principal motivo, después del vino, es la gastronomía y conocer los pueblos, pasear entre sus calles y visitar su patrimonio, ya sea la propia arquitectura popular, castillos o muestras de arte religioso si hay gran porcentaje de procedencia internacional”.

Precisamente, más del 90 por ciento de los turistas son nacionales, principalmente de la propia Castilla y León, pero también de Madrid, País Vasco y Cataluña. En cuanto al visitante de carácter internacional, destaca el francés, el alemán, el estadounidense y el nórdico.