Un monte que condiciona el clima de esta tierra. Dos productos por excelencia: el vino y el aceite. Tres culturas: árabe, cristiana y judía. Cuatro uvas: cabernet, merlotsyrah y por supuesto, garnacha. Cinco sentidos, tus cinco sentidos para descubrir la Ruta de la Garnacha.

A los pies del Moncayo se extiende una llanura repleta de viñas, olivos y almendros, y un espectacular monasterio cisterciense: el monasterio de Veruela, donde se encuentra el Museo del Vino de la D.O. Campo de Borja.

Juderías y torres mudéjares miran al viajero desde las alturas. También ermitas románicas, acequias árabes y
poblados de la Edad del Hierro. Paisajes de Somontano que inspiran a poetas. Garnachas centenarias que invitan a degustar caldos hechos con mimo en históricas bodegas o en pequeños lagares familiares, acompañados de la suculenta gastronomía de este rincón aragonés. Ocho siglos de historia vitivinícola resumidos en un misterioso territorio por descubrir.

La Ruta de la Garnacha, a los pies del Moncayo, desde el Valle del Huecha hasta el Ebro

La Ruta de la Garnacha se extiende por la zona vitivinícola de la D.O. Campo de Borja, a los pies del Moncayo, descendiendo por el valle del Huecha hasta el Ebro. Al noroeste de la provincia de Zaragoza, a 60 km de la capital, se accede a ella por la N-122 que une ésta con Soria o por la AP-68, de Zaragoza a Navarra, País Vasco y La Rioja.

Los trenes de alta velocidad que llegan a Zaragoza o el aeropuerto de la capital aragonesa colocan a la Ruta de la
Garnacha cerca de cualquier punto del país. (wineroutesofspain.com)

+info www.larutadelagarnacha.es