Ha sido presentado el balance de la campaña de incendios forestales de 2016, una vez finalizada la época de peligro alto de incendios forestales. No obstante, el operativo de lucha contra incendios seguirá activo de forma permanente el resto del año dimensionándose en función de riesgo de cada momento

Valladolid – 17 OCT 2016 – Redacción

El operativo, al igual que en años anteriores, está adaptado tanto al riesgo de incendios en función de las condiciones meteorológicas como a las zonas de mayor riesgo de la Comunidad, donde se tiene en cuenta la incidencia histórica de los incendios y las características de la masa forestal de la comarca.

La campaña de incendios forestales empieza el 1 de enero y finaliza el 31 de diciembre, atendida por diez centros de mando -un centro autonómico y nueve provinciales- y por un operativo flexible: adaptado a las condiciones de riesgo de cada momento y disponible todo el año con carácter autonómico, ya que actúa en todo el territorio de la Comunidad.

incendio forestal

Se pueden contabilizar para esta campaña 2016 un total de 4.235 efectivos, 21 medios aéreos de la Junta de Castilla y León y 10 del Estado, además de otros 20 del Gobierno de España con actuación preferente en la Comunidad. A esto se suman 185 cuadrillas -117 terrestres, 7 retenes nocturnos y 61 helitransportadas- 199 autobombas, 26 retenes de maquinaria y más de 200 puestos y cámaras de vigilancia.

Operativo de lucha contra los incendios forestales

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha incrementado este año el operativo de lucha contra los incendios forestales respecto al año anterior tanto en los medios humanos como materiales, sumándose 106 efectivos,  hasta alcanzar la cifra indicada de 4.235 profesionales forestales, lo que ha significado disponer de más técnicos en los centros de mando, una cuadrilla helitransportada más, tres nuevas de selvicultura, 7 más en tierra y 21 dotaciones nuevas de autobomba, entre otras.

 

El 70% de los incendios originados han quedado en conatos gracias a la rápida respuesta del operativo

2016 ha sido el año en que el Operativo de la Junta de Castilla y León ha logrado una mayor eficacia y rapidez, ya que el 70 % de los incendios que se han producido en la comunidad han quedado en conatos, es decir, se han extinguido antes de superar una hectárea de superficie afectada cuando la media del último decenio está en 60 %, lo que supone un máximo histórico.

Este año se ha caracterizado por una meteorología muy extrema y diferenciada a lo largo de los meses de enero a octubre. En los meses de enero a mayo (también a principios de junio  en la mitad oeste de la Comunidad), las precipitaciones fueron muy abundantes y continuadas lo que ha llevado a una enorme proliferación de vegetación herbácea.  Sin embargo desde mediados de junio y especialmente los meses de verano la situación fue radicalmente opuesta, las temperaturas se dispararon, en especial las máximas que han estado varios grados por encima de la media – según datos de AEMET el verano ha sido uno los más cálidos desde que se tiene registro histórico- y las precipitaciones han sido casi inexistentes, lo que nos ha conducido a una campaña extraordinariamente adversa, marcada por unos valores de humedad relativa muy bajos y unos índices de riesgo de incendios muy elevados. Sin embargo, a pesar de estas circunstancias, los datos estadísticos de incendios que arroja el año 2016 son favorables en comparación con los datos medios del último decenio.

Hasta finales del mes de septiembre, en números absolutos, se han producido incendios forestales, un 31 % menos respecto a la media del último decenio. La superficie forestal total quemada ascendió a 9.772,68 hectáreas, un 38 % menos que la media del último decenio, y la superficie arbolada ha supuesto un total de 1.766,69 hectáreas, un 56 % menos que la media del último decenio.

Los tres grandes incendios forestales producidos en el mes de septiembre, y que han arrasado un total de 4.094,06 hectáreas forestales de las cuales 856,91 son arboladas, -lo que supone casi la mitad de la superficie arbolada total- Son los denominados GIF (Grandes Incendios Forestales), que superan las 500 hectáreas de superficie quemada, y que son considerados como los más peligrosos.

En primer lugar, el virulento incendio en Bárcena de la Abadía (Fabero- León) que se originó el 12 de septiembre y fue presuntamente intencionado. Este incendio afectó a un total de 2.620,88 hectáreas forestales, de las cuales 815,23 eran arboladas, casi las tres cuartas partes de la superficie arbolada quemada en la provincia de León y a 44,25 hectáreas no forestales. Ese mismo día, y también de forma presuntamente intencionada, tuvo lugar el segundo gran incendio de 2016 en  Santa Eulalia de Cabrera (Encinedo-León). En este caso, el incendio afectó a un total de 810,61 hectáreas forestales de las cuales 41,68 eran arboladas. Y el último, de menor trascendencia ecológica, se produjo el 24 de septiembre, por una negligencia en el uso de motores y maquinaria, en Sancti-Spiritus (Salamanca) y afectó a 662,57 hectáreas de pasto.

La media de los Grandes Incendios Forestales del decenio son cinco, frente a tres que se han producido durante la presente campaña.

Incendios intencionados

Fuentes del gobierno de la Junta de Castilla y León han hecho un llamamiento a la colaboración de la población para denunciar a quien prende el monte, para así poder identificar, detener y sancionar a los culpables, ya que según los datos apenas un 7 % han sido causados por rayos, el 24 % se han debido a causas accidentales y negligentes, y el 53 % han sido intencionados -más el 15% están en proceso de investigación y determinación de la causa y el 1% por reproducciones-. De esto se deduce que el 93 % de los incendios fueron derivados de la actuación del hombre y se podían haber evitado.

Los incendios principalmente se concentran en las provincias de León, Zamora y Salamanca -con el 56 % de los incendios forestales de la comunidad y el 92 % de las superficies quemadas-.

Colaboración con las comunidades colindantes y coordinación con otras administraciones

En coordinación con otras administraciones, el operativo de lucha contra incendios forestales de la Junta de Castilla y León ha intervenido en 675 incendios urbanos y agrícolas, en apoyo a los medios de extinción de ayuntamientos y diputaciones. Se ha participado en labores de extinción en otras comunidades y en Portugal en 51 ocasiones: 35, en Portugal; 7, en Extremadura; 3, en Cantabria; 1, en Castilla-La Mancha; 1, en Galicia, 2, en País Vasco; y 2, en La Rioja-. Sin embargo, solo en 6 ocasiones se ha necesitado el apoyo de otras comunidades o países -2 de La Rioja, 2 de Extremadura; 1 de Castilla La Mancha y 1 de Aragón.

A su vez, el MAGRAMA en 2016 ha intervenido en 115 ocasiones, lo que supone un 10 % del total de incendios forestales de la Comunidad y la UME ha colaborado en ocho incendios forestales, lo que supone 0,7 %de los incendios de Castilla y León.