La historia de la Val d’Aran no podría entenderse sin su gran valor patrimonial, que se ha conservado a lo largo de los siglos. Uno de estos valores mejor guardados es el patrimonio religioso. La Val d’Aran, pese a ser un territorio pequeño, ha sabido mantener en pie y conservar sus raíces religiosas.

No hace mucho, un rayo dañó parte de la estructura del campanario de la iglesia Sant Miquèu de Vielha, coincidiendo con las fiestas mayores del pueblo. Pese a este percance, la ciudadanía aranesa ha seguido el día a día con absoluta normalidad.

Según el informe de los técnicos del Conselh Generau d’Aran el 25% de la estructura del campanario, incluyendo las losas, se ha tenido que reponer, aparte de recolocar la veleta en lo alto del campanario. Aprovechando la ocasión también se instalará un pararrayos.

Iglesia de Sant Climent de Taüll en el valle de Boí

Iglesia de Sant Climent de Taüll en el valle de Boí

La reparación llevará tiempo hasta que vuelva a dejarse como antes del percance, pero los daños no han sido mayores gracias a la actuación de Es Pompièrs d’Aran que acudieron rápidamente al lugar, así como el trabajo de las diferentes instituciones de la Val d’Aran.

Desde el primer momento esta rápida actuación a permitido que los actos religiosos vuelvan poco a poco a la normalidad. El primer paso fue el pasado 14 de septiembre con la realización de las Confirmaciones.

Desde el pasado 26 de septiembre, el campanario de la iglesia está recubierto por unas mallas para proteger a los viandantes de la posible caída de algún tipo de material desde la parte alta. Varias mallas recubren el campanario, en una medida provisional, hasta que puedan empezarse las obras de rehabilitación.

Hay que destacar que el patrimonio sacro es muy importante en la Val d’Aran, y que gracias al respeto y la actuación de conservación que se realiza desde las instituciones aranesas, se puede disfrutar de un gran valor histórico. La iglesia Sant Miquèu de Vielha es uno de estos ejemplos, ya que se empezó a construir en el siglo XIV, y la torre data de 1510.

La Val d’Aran, además, conserva en buen estado gran parte de su patrimonio religioso en pie, que se remonta al siglo XIV hasta el siglo XX. Por este motivo, esta actuación responde al objetivo de seguir mostrando a los visitantes una parte la cultura aranesa, que fomenta en la Val d’Aran un turismo religioso de calidad.