Pasa con cierta frecuencia que uno no se da cuenta hacia dónde se dirige su personalidad hasta que ya no hay más remedio que aceptarlo por la imaginaria imposibilidad de poder cambiarlo

Valladolid – 10 FEB 2015 – noticiascastillayleon

También hay gente que duda de qué hace aquí hasta que un día despierta y, sin saber que el mundo tiene preparada una gran sorpresa, la forja de su personalidad se detiene por completo en ese justo momento en que ya es indeleble e inamovible.

Un hecho que marca el destino de ahora en adelante. Pero quien sabe, lo mismo ese destino ya está impreso en nuestros andares desde que somos pequeños. Igual alguien nos lleva señalando desde que hemos nacido y jamás lo sepamos, o mañana sea el día en que nos demos cuenta.

Santa Teresa de Jesus

Lejos de todo el misticismo que rodea a Santa Teresa de Jesús, Ramón García Domínguez ha querido mostrar, mediante su última novela infantil ‘Para siempre (Cuaderno secreto de la niña Teresa de Jesús)’, que la infancia de Teresa de Cepeda no fue tan diferente a la de otros niños de la época, a pesar de su vocación. Y es que intentar ser Santo desde pequeño tiene que ser agotador. Aunque si algo caracteriza a los Santos es que nunca lo pretendieron.

Por eso nace esta novela que orbita en torno a la infancia de Teresa de Ávila y que está basada en su personalidad a través de la imaginación del autor, como él mismo reconoce. La simulación de la infancia de la Santa es sacada a la luz cinco siglos después, a través de un manuscrito en el que se revela esa etapa tan importante.

Ramón García, lector empedernido y escritor laborioso, siempre tuvo entre sus lecturas a todo lo relacionado con Santa Teresa, hasta que un día “me vino a la mente poder recrear su parte infantil porque en su obra apenas hay referencias a su niñez”.

El diario imaginario de las andanzas de Teresa de Ávila abarca desde los diez hasta los trece años de su vida, una etapa “en la que ya apuntaba maneras” pero en la que se manifiesta como la niña que es. “Una joven jolgoriosa, divertida y trotona, con un espíritu muy vivo”, como señala el propio Ramón García, que hace de las calles de Ávila su zona de juego y que le hace conocerse la ciudad de cabo a rabo.

El autor señala un pasaje del libro en el que Teresa de Ahumada juega a enhebrar las murallas de Ávila junto a su hermano Rodrigo como muestra de su espíritu callejero de una niña que “no sospecha dónde llegaría pero que ya muestra atisbos de lo que sería”.

Para lograr esta novela infantil sobre la simulada infancia de Santa Teresa, Ramón García ha realizado “una investigación a fondo” a través de sus diferentes biografías y hagiografías para “empaparme de su espíritu y del lenguaje que ella usa”.

Y es que el lenguaje es un elemento fundamental en la obra de Teresa de Jesús, y Ramón García ha querido que “esa importancia del lenguaje también se refleje en mi novela”. “Ella escribía de una manera muy viva, expresiva y con cercanía al lector pero tenía una sintaxis muy sui generis y unos modismos que no podía mantener para adaptarme a los lectores”, reconoce el escritor vallisoletano. A pesar de no poder conservar ese estilo en su totalidad, García Domínguez se ha dado el gusto de mantener una palabra que era muy utilizada por la Santa. Así, ha conservado el ‘mijor’ que sustituye a ‘mejor’ porque “me parece una palabra que suena muy divertida y simpática”.

Una novela escrita para un público infantil y juvenil pero que también puede ser disfrutada por el público más adulto, como muestra está la concurrida presentación del libro en Valladolid, en la que congregó a una buena masa en la planta baja de la Librería Oletvm.

Castilla y León ya está empapada por completo de este V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, que durante el 2015 centrará muchos de los esfuerzos turísticos y culturales de toda la región. Y que mejor manera de empezar a acercarse a la magnificente figura de la Santa que a través de su infancia, aunque de esta casi nada se sepa y haya que recurrir a simulados encuentros de manuscritos que nos arrojen más luz sobre los primeros pasos de Santa Teresa de Jesús hacia su mística entrega a los demás.