El Consejo de Gobierno ha acordado inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico (CGPH), como Bien de Interés Cultural, la actividad de interés etnológico de la Zambomba, que se celebra en las ciudades gaditanas de Arcos de la Frontera y Jerez de la Frontera

Jerez de la Frontera – 15 DIC 2015 – Redacción

El régimen de protección aprobado incorpora instrucciones para salvaguardar a través de la educación esta expresión festiva y musical vinculada al flamenco, que constituye una de las celebraciones navideñas más genuinas de Andalucía.

La Zambomba remonta sus orígenes al siglo XVIII y se enriqueció estilística y musicalmente en la siguiente centuria, coincidiendo con la incorporación del villancico andaluz al repertorio de artistas flamencos. Localizada principalmente entre la Campiña jerezana y Arcos, ambos escenarios presentan matices diferenciados en cuanto a formas rituales, legado lírico e instrumentos usados.

Zambomba celebrada en Jerez

Zambomba celebrada en Jerez

La celebración se desarrolla fundamentalmente entre el 8 y el 24 de diciembre. Su celebración suele comenzar por la tarde-noche y prolongarse hasta la madrugada. La preparación de la hoguera y la elaboración de dulces típicos como los pestiños, buñuelos y roscos sirven como apertura de cada cita. Los participantes, reunidos alrededor de una candela, entrelazan coplas y cantares con predominio de lo coral. Pequeños recesos permiten degustar los productos gastronómicos, que se reparten de manera gratuita.

A esta modalidad tradicional se unen las llamadas ‘zambombas mañaneras’, que proliferan sobre todo en el núcleo urbano de Jerez de la Frontera y que tienen una mayor duración, desde el mediodía, e incluyen guisos tradicionales.

En Jerez, la Zambomba presenta una mayor influencia del flamenco e incorpora instrumentos como la guitarra, el cajón y los timbales, mientras que en Arcos se mantiene más fiel a los orígenes de baile de ronda y la variedad estilística. En ambos casos se aglutina un repertorio de origen religioso sin menoscabo de otras temáticas y la tradición romancista da paso a canciones populares, villancicos y romances profanos o religiosos.

La protección de la Zambomba de Jerez y Arcos se enmarca en la política de catalogación de las distintas manifestaciones del flamenco que desarrolla la Consejería de Cultura desde que en 2010 la Unesco lo incluyera en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Entre otras decisiones adoptadas en esta línea, destacan las declaraciones como bienes de interés cultural de la Escuela Sevillana de Baile, la Escuela Bolera de Baile y de la Fiesta de Verdiales, así como los trámites actualmente en curso para inscribir en el CGPHA el Fandango de Huelva y la Zambra de Granada.