El informe ‘From Nature Alert to Action’, elaborado por las 28 organizaciones que componen BirdLife Europe, señala que la legislación comunitaria sobre naturaleza tendría mayor impacto si se implementa, se refuerza y se financia de forma adecuada

Madrid – 5 MAY 2016 – Redacción

Probablemente, sin el paraguas de la legislación de la Unión Europea (UE) sobre la naturaleza, especies como la grulla común, el águila imperial o el charrán  rosado –un ave marina que ocasionalmente puede verse en la costa atlántica del norte peninsular- se encontrarían en un estado de conservación alarmante. Son algunas de las conclusiones del informe From Nature Alert to Action, elaborado por las 28 organizaciones que componen la federación ambiental BirdLife Europe -de la que SEO/BirdLife forma parte-, y que concluye que las denominadas Directivas de la Naturaleza no deben ser revisadas por la Comisión Europea. Al contrario, urge una mejor implementación y financiación de este marco legislativo.

El documento se publica semanas antes de que la propia Comisión Europea emita su dictamen preliminar sobre el proceso de revisión de estas directivas, abierto en 2013. Este análisis -conocido en Bruselas como Fitness Check- determina si la actual redacción de una norma comunitaria se ajusta al objetivo para el que fue creada y, si no es así, plantea una reforma. En el caso de la normativa sobre la naturaleza, el Fitness Check podría implicar que la regulación se flexibilice.

Parque Natural Playa de los Lances

Parque Natural Playa de los Lances / Foto de hotelcastellar.com

Desde 2015, se han aportado pruebas de que la redacción de las Directivas de la Naturaleza está ajustada a su objetivo y que no debería cambiarse. Además, 520.000 ciudadanos europeos se opusieron a la revisión en una consulta abierta por la Comisión y  varios Gobiernos, entre ellos el español, se han mostrado favorables a que la normativa no se cambie.  Asimismo, tanto el Parlamento Europeo como el Consejo del Medio Ambiente han identificado la completa implementación de las directivas como un aspecto fundamental de la Estrategia de Biodiversidad de 2020 de la UE.

Ahora, y tras recopilar todas las evidencias sobre el impacto positivo de las directivas en la biodiversidad, BirdLife Europe plantea con el informe From Nature Alert to Action una propuesta de dictamen final sobre el proceso de Fitness Check.

“El informe publicado hoy deja claro que las directivas están ajustadas a su objetivo, el requisito que exige el proceso de Fitness Check para no alterar, y en este caso, aligerar la legislación. Al mismo tiempo, el documento revela que existen problemas con la implementación, la inversión, la integración de políticas que impiden la completa aplicación de la legislación en el seno de la UE. Con ello, estamos perdiendo parte de sus beneficios”, apunta el coordinador de Políticas Ambientales de SEO/BirdLife, David Howell.

Además de evidenciar una inadecuada implementación de las directivas, el informe indica que la agricultura intensiva está detrás del progresivo declive de la biodiversidad europea, lo que incluye la pérdida de especies que viven en el medio rural. La propia UE se ha comprometido a abordar esta cuestión para 2020 pero, si no apuesta por una completa  aplicación de las leyes, no existen garantías que prevengan de nuevas pérdidas de biodiversidad.

“La intensificación de de la agricultura y ganadería es el mayor responsable de la pérdida de biodiversidad. Más de dos tercios de la tierra de la UE se emplean para agricultura y el 40% del presupuesto comunitario se dedica a esta cuestión. Sin embargo, solo una pequeña fracción de este dinero se destina a mejorar el Medio Ambiente y a preservar la biodiversidad”, añade el coordinador de Conservación de SEO/BirdLife, Juan Carlos Atienza.

La Comisión Europea prevé publicar sus conclusiones sobre el proceso de Fitness Check en las próximas semanas. A este anuncio le seguirán comunicaciones oficiales del Consejo de Medio Ambiente y del Parlamento Europeo.