La población de tigres en India ha aumentado en aquellas reservas donde las tribus locales han logrado permanecer

Madrid – 11 DIC 2015  – INT

Concretamente, la población del gran felino en la reserva BRT, ubicada en el estado de Karnataka, ha aumentado a casi el doble (de 35 a 68 tigres) entre 2010 y 2014, lo que supone un aumento poblacional de tigres mayor que la media nacional que, según datos del gobierno hindú, se sitúa entorno al 30%, según ha informado Survival International.

Tal y como ha recordado la organización, esta reserva es el único lugar de India que ha permitido a los indígenas soligas locales seguir viviendo junto a los tigres, incluso en el núcleo de la reserva. De hecho, según expone la organización, comunidades tribales de todo el país están siendo desarraigadas y expulsadas de sus tierras ancestrales en nombre de la conservación del tigre. Precisamente, en 2014 cientos de baigas fueron expulsados de la Reserva de Tigres de Kanha, mientras más de 100.000 turistas son bienvenidos a la reserva cada año.

tigre de india

Los soligas mantienen una relación muy profunda con su entorno natural y veneran al tigre. De hecho, tal y como ha relatado uno de los miembros de esta tribu, adoran a este animal “como a dioses” y ha incidido en que “no se ha producido ni un sólo incidente o conflicto entre los tigres y los soligas, o algún tipo de caza aquí”.

Para Survival International, este aumento de tigres –que al principio fue ocultado por la Autoridad Nacional de Conservación de Tigres de la India– “desacredita la política gubernamental de expulsar a muchos pueblos indígenas y tribales cuyas tierras han sido convertidas en reservas de tigres”.

Además, el director de Survival International, Stephen Corry, ha tachado de “inmoral”, así como de “contraproducente” la expulsión de los pueblos indígenas de las reservas, pues la tendencia es que los tigres prosperan cuando las comunidades tribales se quedan. “Después de todo han convivido durante generaciones –ha añadido–. Pero a diferencia de los indígenas, los miles de turistas que se adentran diariamente en las reservas aportan a la industria de la conservación de la naturaleza ingentes cantidades de dinero. Consiguen también que los tigres se acostumbren a la presencia humana, un factor que los furtivos encuentran útil”.

Por último, Corry afirma que “el mejor camino para salvar al tigre es dejar en paz a las tribus que han protegido sus selvas” y que desde Survival seguirán “luchando y exponiendo las expulsiones forzosas que la industria de la conservación ha tratado de mantener bien escondidas”.