Con estos ejemplares se alcanzan los 47 milanos reales liberados en seis años dentro del programa de cría en cautividad del Gobierno de Aragón

Zaragoza – 23 SEP 2016 – Redacción

Siete ejemplares de milano real nacidos dentro del Programa de Cría en Cautividad que lleva a cabo el Gobierno de Aragón, han sido liberados esta mañana en el entorno de la Reserva Natural de los Sotos y Galachos del Ebro.

El pasado mes de mayo nacían en cautividad ocho pollos de milano real procedentes de cuatro parejas del programa de cría. Seis de estos pollos han sido puestos en libertad hoy, y otros dos, un macho y una hembra, permanecerán en el Centro de Recuperación para ser incorporados como reproductores al programa de cría cuando alcancen la madurez sexual. El séptimo ejemplar liberado es una hembra, nacida en el Centro y liberada ya el año pasado, pero que fue recapturada hace unos días. Tras comprobar que su buen estado de salud, ha vuelto a ser puesta en libertad.

Pollos de milano real en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca

Pollos de milano real en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca

Todos los milanos reales liberados han sido incubados y criados de manera natural por ejemplares adultos, aunque con alguna peculiaridad. Para conseguir un mayor número de pollos en el programa de cría, a una de las parejas se le retiraron los huevos al poco de ser puestos y se entregaron a otra pareja que no había tenido descendencia pero que incubó los huevos y crió los pollos actuando como padres adoptivos. Con esta actuación se consiguió que la pareja a la que le fue extraída la puesta volviese a poner más huevos como hubiesen hecho en el medio natural si por cualquier causa hubiesen perdido la primera puesta.

Unos padres adoptivos muy especiales

La pareja de padres adoptivos está formada por dos milanos reales que ingresaron en el Centro de Recuperación heridos, y que debido a las graves lesiones que presentaban quedaron imposibilitados para el vuelo. Estos individuos, irrecuperables para la vida salvaje, se emparejaron en el Centro de Recuperación y, aunque ponen huevos, éstos no son fértiles ya que las lesiones que presentan les impiden realizar adecuadamente la cópula. Éste es el primer año en el que se les ha dado la oportunidad de ser padres adoptivos y la experiencia ha sido todo un éxito.

Durante su estancia en el Centro de recuperación, cuando los pollos alcanzaron el desarrollo adecuado, fueron trasladados a uno de los parques de vuelo, donde han pasado los últimos meses entrenándose en el vuelo y la caza. Ahora, ya están listos para una vida en libertad con garantías de supervivencia.

La puesta en libertad lleva implícito un compromiso de seguimiento de estos ejemplares. Para ello, antes de su suelta son equipados con unas bandas alares y anillas de lectura a distancia que permiten identificar a los individuos en el campo, con la ayuda de unos prismáticos. El seguimiento permite conocer cómo es su adaptación inmediata al medio natural, así como obtener otros datos de gran utilidad sobre factores de riesgo para la especie, entre los que figuran fundamentalmente la colisión con tendidos eléctricos, la caza ilegal o la presencia de venenos en el monte.

Además, estas marcas han permitido que durante el pasado año y en éste se hayan localizado en la Reserva Natural de La Alfranca dos parejas reproductoras de milano real constituidas por ejemplares criados en cautividad y liberados por el programa. Este hecho constituye todo un éxito, en la conservación de esta especie amenazada ya que su reproducción en la Reserva Natural de La Alfranca no se detectaba desde los años 80. Se comienza así a cumplir uno de los objetivos esenciales de cualquier programa de cría en cautividad, apoyar la conservación y recuperación in situ de la especie a la que va orientado.

El programa de cría en cautividad del milano real en Aragón comenzó su andadura en 2006, con la constitución del stock de cría. Se desarrolla desde el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca, dependiente de la Dirección General de Sostenibilidad y cuyo funcionamiento gestiona la empresa pública Sarga. Los primeros resultados se obtuvieron en 2011, con la liberación de los primeros ocho milanos reales que fueron introducidos en el medio natural aragonés. A día de hoy ya se ha alcanzado la cifra de 47 ejemplares liberados. Además, han sido donados animales a otros proyectos de recuperación de la especie así como al programa de cría en cautividad en las Islas Baleares.

En un futuro próximo se prevén nuevas colaboraciones con otras entidades con interés en la conservación de esta especie amenazada, tal y como la iniciada formalmente este año con AMUS (Acción por el Mundo Salvaje) con la firma de un convenio de colaboración, dirigido a impulsar las vías de colaboración y comunicación que permitan potenciar acciones interinstitucionales en conservación y protección del milano real. Entre otras acciones, el convenio contempla no solo la cesión de ejemplares entre ambas partes a fin de reforzar los respectivos stock de cría, sino también la realización de estudios dirigidos a depurar las técnicas en reproducción de la especie, el mantenimiento de la colaboración en proyectos relacionados con la misma, el desarrollo de actividades formativas, educativas e informativas conjuntas, o la participación y organización de seminarios, cursos o mesas de trabajo relacionados con la conservación de especie amenazada.

El milano real (Milvus milvus)

El programa de cría en cautividad y con ello sus resultados, se fundamentan en la importancia de preservar una especie que en Aragón cuenta con alrededor de 200 parejas reproductoras. Durante las últimas décadas la especie ha sufrido una constante reducción en el número de parejas y en su área de distribución, especialmente en zonas del Valle del Ebro. La reintroducción de esta especie en áreas donde ha desaparecido es el principal objetivo de este programa de cría en cautividad.

A pesar de su aparente abundancia, especialmente en invierno, el milano real (Milvus milvus) es una de las especies de aves más amenazadas a nivel nacional, con una reducción de más del 50 % de sus efectivos reproductores desde mediados de los años noventa, lo que ha motivado su inclusión en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas dentro de la categoría máxima de amenaza, “En peligro de extinción”. Paradójicamente, algunos de los ejemplares que ahora nos visitan en invierno proceden de poblaciones europeas como la británica, recuperada en parte gracias a la cesión, hace ya una treintena de años, de ejemplares aragoneses que ayudaron a mejorar las condiciones de poblaciones de poblaciones silvestres que entonces tenían una situación mucho menos boyante que hoy en día.