En esta exposición retrospectiva, Lolo Zapico (Rioscuro, Laciana, 1953) presenta un conjunto de 32 pinturas de mediano y gran formato, realizadas todas por medio de acrílico aplicado con pincel y ceras fundidas al calor en horno de microondas aplicada con espátula, sobre una base de lienzo

León – 19 DIC 2016 – Eloísa Otero (Tam Tam Press)

Todas las obras tienen títulos evocadores de espacios reales, naturales y figurativos, pero sin una representación de la realidad, planteando una aproximación a los territorios de las nuevas revisiones pictóricas que nos introducen de pleno en los diferentes enfoques de la neoabstracción de finales del siglo XX y que prosiguen en el actual siglo.

El artista presenta también cuatro piezas escultóricas, con referencias más explícitas al mundo animal (vacas, un buey y un hormiguero), realizadas con técnica de apropiaciones de materiales de tipo natural como la piedra, que se articula con elementos referenciales realizados en acero, así como con materiales deteriorados y residuos urbanos, recodificados por el artista (caso del hormiguero).

Una de las obras del artista leonés Lolo Zapico

Una de las obras del artista leonés Lolo Zapico

Una muestra que pretende, en general, abrir un diálogo rico y dinámico entre el pasado representado por los fondos del Museo de León y el desarrollo actual de la obra de Lolo Zapico.

De este artista lacianiego ha dicho el pintor Eduardo Arroyo: “Durante mucho tiempo, Lolo Zapico, ha mantenido su pintura oculta. Desde hace poco, este hombre discreto enseña su arte. Puede que yo haya sido uno de los primeros en percibir sus cualidades y obsesiones. La muy particular caligrafía de Lolo Zapico, se inscribe en la pintura del siglo XX bajo la influencia del pintor americano Marc Tobey: una obsesión pictórica y una exasperación de la escritura que privilegian una poesía original. Las últimas obras de Zapico parecen cercanas a lo abstracto; pero no nos engañemos: sus cuadros son mucho más figurativos de lo que parecen”.