El Camino de Santiago atrae a miles de japoneses. Ahora se espera que el Kumano-Kodo y el Shikoku-Henro tengan igual éxito entre los españoles. Ya existen webs en castellano sobre estas rutas de peregrinación.

El año pasado más de 460.000 japoneses visitaron España y más de 64.000 españoles viajaron a Japón. Estas cifras de récord  se explican en parte porque tanto japoneses como españoles repiten sus visitas a los respectivos países para ahondar más en la cultura.

Las rutas de peregrinación religiosa combinan perfectamente los intereses culturales: patrimonio histórico-artístico, gastronomía típica, entornos naturales o rurales, fiestas y ceremonias tradicionales y, por supuesto, percepción de la esencia espiritual del país.

Japón quiere aprender de la gran experiencia de España como potencia turística

El hermanamiento entre Ruta Jacobea y Kumano-Kodo ha contribuido a este intercambio entre ambos peregrinajes, declarados Patrimonio de la Humanidad y, del mismo modo, Shikoku-Henro quiere ahora aprender del Camino de Santiago para conseguir este reconocimiento de la UNESCO.

Kumano-Kodo, ‘Camino de Kumano’ 

Recorre varias provincias del sudeste de Japón pero el tramo final transcurre por la prefectura de Wakayama, hermanada con Galicia. Los cuatro ramales principales recorren impresionantes paisajes naturales, pintorescos entornos rurales y contienen hitos religiosos, que son importantes tesoros histórico-artísticos. Por todo ello, el corazón de Wakayama, las Montañas de Kii, fueron declaradas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

Kumano-Kodo es desde hace mil años una ruta interreligiosa budista y sintoísta, con templos y monasterios de ambas espiritualidades. Todos los enclaves tienen su encanto particular pero si hay que destacar dos puntos clave, estos son: el templo de Hongu, en Tanabe  y en la cordillera de Kii, el Monte Koya, con su milenaria ciudad monástica en la cumbre.

Hongu sería el equivalente a Santiago de Compostela. Es el punto final de la peregrinación. Mientras,  Koyasan es casi un apéndice que entronca con la otra gran ruta de peregrinación japonesa, el Shikoku-Henro, por albergar el mausoleo del monje Kukai, fundador del budismo esotérico shingon.

Peregrinos japones en Shikoku-Henro

Peregrinos japones en Shikoku-Henro

Shikoku-Henro, ‘Ruta de los 88 templos’

Es un circuito circular de 1.200 kilómetros que recorre las cuatro provincias de la isla de Shikoku. Los templos y oratorios que contiene los fundó el monje Kukai en el siglo IX. Además, la visita a Koyasan (en Honshu, la isla principal) se suele añadir antes o después de la peregrinación.

Al igual que el Kumano-Kodo o la Ruta Jacobea, en el Shikoku-Henro se puede recorrer un tramo concreto si no hay tiempo para más. Pero a diferencia de los otros caminos, éste no tiene principio y fin estrictos por ser circular. Sin embargo, la costumbre es marchar por la ruta en el sentido de las agujas del reloj.

Destaca por su monumentalidad el complejo de templos de la ciudad de Kotohira, conocidos como Kompirasan o el templo de Zentsuji en la ciudad del mismo nombre, por ser el lugar donde nació Kukai.

Si se sigue el orden oficial, el templo número uno sería el Ryozenji, en la ciudad costera de Naruto, famosa por sus remolinos gigantes a cada cambio de marea. Y el templo número 88 es oficialmente el de Okuboji, en la ciudad de Sanuki.

El entorno de este templo está declarado Paisaje Sonoro de Japón por la singular musicalidad de sus campanas.

Peregrinaje en tren    

Tanto Kumano-Kodo como Shikoku-Henro ofrecen la posibilidad de cubrir alguna ruta concreta a pie, o simplemente visitar los enclaves más llamativos para el turista. Acceder a estas opciones es fácil, cómodo y barato con el uso del Japan Rail Pass, el abono turístico ferroviario de la compañía mayoritaria de Japón, Japan Railways.

Se puede contratar por 1, 2 ó 3 semanas. Y en el tiempo contratado usarlo en los trayectos y número de veces que se desee, tanto en trenes de alta velocidad (Shinkansen) como en convencionales o incluso en trenes rurales o de cercanías urbanas de toda la red de Japan Railways, a lo largo y ancho de Japón. Estaciones y trenes de Japan Railways se identifican por la J y la R superpuestas.

Los trenes japoneses además de rápidos y puntuales son muy frecuentes. La diferencia entre un convoy y el siguiente, incluso en largo recorrido, es de minutos. Por eso, apenas hay tiempo muerto en esperas o en transbordos.