Uruguay es un país que sabiamente ha aprendido a convivir con sus costumbres y tradiciones, el paso del tiempo y las nuevas tecnologías

Montevideo (Uruguay) – 7 FEB 2017 – Redacción

El enoturismo en Uruguay brinda la oportunidad de recorrer desde pequeñas bodegas familiares de producción artesanal hasta modernas bodegas altamente tecnificadas, cada una con un encanto muy propio que la diferencia del resto.

Es un país donde disfrutar de sus viñedos, de su rico legado cultural y de unos parajes cautivantes. Puede decirse que Uruguay es un paraíso vinícola, con diferentes bodegas para recorrer de norte a sur y de este a oeste. De los 19 departamentos que tiene, en 15 de ellos se practica la vitivinicultura, todos compartiendo la particularidad del vino oceánico, pero con matices propios muy distintos de un lugar a otro gracias a los diferentes microclimas y, principalmente a una fuerte variación en la composición orgánica de sus suelos.

Festival del Tannat y el Cordero en Uruguay

Festival del Tannat y el Cordero en Uruguay

La cocina charrúa es tan variada como exquisita y, por lo tanto, el maridaje con sus vinos es una de las consignas que destaca en el ámbito del enoturismo uruguayo. La iniciativa de turismo está denominada “Los Caminos del Vino”, en los que además de los descrito anteriormente también se puede disfrutar de distintos eventos como el Festival del Tannat y el Cordero,que se realiza durante el mes de junio e impulsan a las bodegas a abrir sus casas con la posibilidad de maridar el vino tinto insignia del Uruguay, el “Tannat”, con la exquisita carne de cordero asado.

El tannat es considerado por los uruguayos un patrimonio nacional. Uva rara si las hay, las bodegas uruguayas han logrado premios mundiales a partir de la elaboración de vinos con base en esta cepa que, con cortes de uvas más suaves como el merlot, adquieren un sabor único, inclusive mejor que en las campiñas francesas, desde donde llegó a finales del siglo XIX hasta estas tierras.

Españoles, alemanes, italianos, suizos y franceses a mediados del siglo XIX introdujeron las cepas que darían origen a los primeros vinos uruguayos. Las cepas eran de Francia (tannat y folle noir) y llegaron por medio de los primeros enólogos que tuvo el país: Harriague y Vidiella

Los Caminos del Vino está integrado por las siguientes bodegas: Alto de la Ballena, Bouza Bodega Boutique, Reinaldo De Lucca, Antigua Bodega Stagnari, Marichal, Viñedos y Bodega Santa Rosa, Vinos Finos J. Carrau, Castillo Viejo, Filgueira, Establecimiento Juanicó, Vinos Finos H. Stagnari, Viña Varela Zarranz, Viñedo de los Vientos.

Enoturismo en Uruguay

Enoturismo en Uruguay

Las bodegas participantes se encuentran en distintas zonas del país (Montevideo, Canelones, Maldonado, Salto y Rivera) y juntas forman en esencia una pluralidad de ofertas para los visitantes que busca promover las distintas regiones vitivinícolas del país y sus centros de atractivo de interés turístico. Esta diversidad, viéndola como la capacidad del público en general de poder conocer cada establecimiento, sus particularidades e historias es el motor de cada participante y la razón de ser de la Asociación

Hacer enoturismo en Uruguay es un inolvidable viaje al mundo del vino, y conocer desde el proceso de elaboración hasta los principios de cata, disfrutando también del arte, la historia, la cultura y la naturaleza. Durante su recorrido por el camino del vino tendrá la oportunidad de saborear excelentes vinos acompañados de platos dignos de una gastronomía tradicional y creativa distinguida, y en un entorno magnífico de paisaje.