El establecimiento es el resultado de la restauración de una masía del año 1036 rodeada de bosques de pino y silencio. El hotel combina el encanto de una exclusiva casa rural con el confort y los servicios de un gran hotel de cuatro estrellas.

El Hotel La Vella Farga es el sueño de una pareja de emprendedores. Un hotel rural con encanto donde la calma, la naturaleza y la elegancia convergen para crear un marco idílico de descanso y bienestar. El hotel está enclavado en el pueblo de Lladurs, en un paraje natural intacto en el corazón de Cataluña, disfrutando de una ubicación privilegiada a 8 km. de Solsona, a 25 km. de la estación de esquí del Port del Comte, a 89 km. de Andorra y a 120 km. de Barcelona.

El hotel cuenta con 13 habitaciones en total. El edificio principal alberga 9 acogedoras habitaciones. Justo a su vera se alza una casa independiente, La Caseta del Masover, que se puede reservar entera o en formato apartamento. Los huéspedes de la Caseta pueden disfrutar de los servicios de gastronomía y limpieza que ofrece el hotel o alojarse de forma independiente. Dispone de 4 habitaciones dobles, cocina, comedor y terraza con porche en el jardín.

El Encanto y el confort determinan una decoración elegante, firmada por los propietarios de La Vella Farga

Gemma y Martí han pasado los últimos dos años buscando piezas singulares para cada uno de los espacios de la masia. Cada habitación se ha amueblado con cuidado y respetando la personalidad de la herencia arquitectónica de una casa donde se respira la antigua cosmogonía de una masía rural. “Pares”, “mosso”, “padrins”, “tieta”, “hereu” o “pubilla” son algunos de los nombres de las habitaciones. Rinden homenaje a los diferentes habitantes que tenía antiguamente una masía. Las habitaciones poseen vistas al bosque y la montaña del Port del Comte, y disponen de baño propio. Algunas de ellas tienen chimenea, altillo o terraza, y todas son únicas y diferentes.

Posibilidades de ocio que ofrece el entorno

El Solsonès, la comarca de las mil masías, es una zona de gran atractivo natural. Los campos de cultivo conviven con grandes extensiones de bosque, ríos y fuentes naturales. La Vella Farga es perfecta para disfrutar del placer de convivir con la naturaleza, pasear por el bosque, buscar setas, observar las estrellas, despertarse con canto de los pájaros, bañarse en un río de agua cristalina, o abandonarse al paso de las horas de forma relajada. La proximidad del hotel a las montañas del Pre-Pirineo permite practicar esquí y otros deportes como el senderismo, btt, parapente, kayak o hípica. Para los amantes del arte, es también un lugar donde descubrir las joyas del románico, del gótico, del barroco, del modernismo o del neolítico.

Gastronomía de autor en el Restaurant La Vella Farga

El restaurante del hotel es un espacio versátil donde tomar un café, disfrutar de un buffet de platos calientes para desayunar o cenar a la luz de las estrellas. Dispone de terraza con vistas y de un espacio amplio, arquitectónicamente imponente, que juega con una atrevida y harmónica combinación de tonalidades. Como todo el hotel, la luz natural y el paisaje son omnipresentes a través de grandes ventanales abiertos al bosque. En La Vella Farga todo está pensado para completar la experiencia gastronómica, desde los materiales de alta calidad con los que están vestidas las mesas hasta el servicio atento y amable del personal.

Los fogones de La Vella Farga proponen una cocina de autor creativa que apuesta por el producto de proximidad, la estacionalidad y los ingredientes naturales. Las elaboraciones del chef de la casa, Edgar Suárez Vergés, formado en las cocinas de Nandu Jubany, Sergi Arola i Jordi Cruz entre otros, convierten al restaurante en una de las paradas obligatorias del Solsonès. La cocina de Edgar se puede degustar en un menú mediodía ejecutivo o en forma de dos menús degustaciónque se adaptan a las diferentes estaciones. Así, en su propuesta hallaremos productos de masías de la zona como el cordero de Cal Puigpelat, leche fresca de cal Espinal, yogurts artesanos de La Reula o costilla de cerdo del Pla de Godall. La cuidada selección de proveedores ayudar a erigir algunos de los platos estrella del restaurante como el arroz de bogavante, el arroz seco de montaña o los platos de otoño elaborados con setas.

La bodega del restaurante dispone de una completa carta con referencias nacionales e internacionales. Acompañando a los platos, una selección muy cuidada de vinos y cavas completará la experiencia gastronómica del hotel. La Vella Farga, en su vocación de hacer sentir al huésped como en su casa, puede elaborar, bajo demanda, menús vegetarianos, dietéticos o que se adapten a las necesidades infantiles.

Ocasiones especiales en La Vella Farga

El hotel es un lugar idóneo para celebraciones, reuniones de empresa y eventos sociales. Ofrece la posibilidad de privatizar algunas de las estancias para uso exclusivo. La singularidad del paraje, la versatilidad de sus instalaciones y la profesionalidad del equipo garantizan el éxito de cualquier evento a medida: una celebración íntima, un cóctel informal, una cena familiar o una boda especial.

+info en  www.hotelvellafarga.com