La isla de Madeira está lista para recibir la primavera con una nueva edición de la Fiesta de la Flor, que en 2015 celebra su 36 edición

Madrid – 13 MAR 2015  – INT

Con unas condiciones climáticas que favorecen la floración de especies de regiones tropicales y frías, Madeira siempre ha sido un territorio que cada primavera se colorea con la diversidad de tonos de cientos de flores, y por ello la fiesta de la flor es una de sus más importantes celebraciones.

Este año las festividades tendrán lugar del 16 al 22 de abril, siendo el sábado 18 y el domingo 19 cuando tendrán lugar los eventos principales.

La mañana del sábado se realizará un desfile infantil, donde centenares de niños, vestidos para la ocasión, desfilan hasta la plaza del municipio donde construirán un mural de flores denominado ‘muro de la esperanza’.

 Fiesta de la Flor, en Funchal, Isla de Madeira / Foto de Gregorio Cunha

Fiesta de la Flor, en Funchal, Isla de Madeira / Foto de Gregorio Cunha

Se trata de un evento tradicional que conmemora el origen de la fiesta, pues en 1979, durante su primera edición, se conmemoraba el año internacional del niño, por lo que se organizó un pequeño cortejo de infantes que crearon el primer muro de la esperanza, en ese entonces enmarcado en el llamado baile de las flores.

A partir de entonces se convirtió en una tradición que asocia la sencillez infantil con la delicadeza de las flores.

El domingo las calles de Funchal, capital de la isla, se llenarán de música y color con un desfile de carrozas alegóricas con diseños florales, cuyos participantes harán también variadas coreografías musicales que van de las más sencillas a las más elaboradas.

Otras iniciativas más allá de los eventos principales son la realización de un mercado de flores, donde además de la compra de productos se puede disfrutar de los llamativos trajes folclóricos de las vendedoras; la exposición de la flor, donde se exhiben y premian los ejemplares más característicos y bellos de las especies de Madeira y las alfombras florales, que de las celebraciones religiosas han pasado a este evento social donde se crean bellas piezas de arte efímero sobre la avenida Arriaga.

Finalmente en el marco de las celebraciones, la isla celebra conciertos y espectáculos de variedades, con los cuales sigue siendo la principal apuesta turística del archipiélago portugués.