La ganadora Raquel Villanueva Lorca disfrutará de un fin de semana en una casa rural de tierra de campos y 200 euros

Mayorga – Redacción – 18 MAR 2014

El micorrelato “Sucedió mientras las lentejas hervían en la olla” firmado con el pseudónimo Antonia Grandes de la ponferradina Raquel Villanueva ha ganado el 1º concurso de microrrelatos Lenteja de Tierra de Campos. Ha sido escogido como el más original y mejor redactado entre 355 microrrelatos enviados desde toda España.

El premio consiste en 200 euros y un fin de semana para dos personas en un centro de turismo rural de Tierra de Campos. El concurso ha sido organizado por el Consejo Regulador de la IGP Lenteja de Tierra de Campos, y tiene como objetivo fomentar la cultura gastronómica y el consumo de productos agroalimentarios de Castilla y León.

Tierra de Campos

Tierra de Campos

La elección del ganador ha tenido lugar en el Consejo Regulador de la IGP Lenteja de Tierra de Campos el 18 de febrero, y ha contado con un jurado de excepción compuesto por: el periodista y columnista del Diario de León, Pedro Trapiello, el editor del periódico Carrión de Palencia, José Badiola, el director de informativos de Castilla y León Televisión, Eduardo Gordaliza, el delegado de la agencia ICAL en Zamora Juanma Saa, y la representante de los Grupos de Acción Local, Esther Benito.

En la página web  www.lentejadetierardecampos.es se pueden encontrar los 10 mejores microrrelatos del concurso.

Micro relato ganador

Sucedió mientras las lentejas hervían en la olla. Yo estaba de espaldas, no le veía, pero sabía a ciencia cierta que estaba allí. Notaba su mirada, su respiración y esa interrogación que siempre flotaba en el aire cuando él aparecía. Yo, disimulaba dando vueltas con la cuchara de madera, mientras los buenos olores del plato en preparación iban llenando la estancia. Supe que se había levantado, lo sentí acercarse, lo percibí detrás de mí, quieto, parado allí.

— Sabes que me vuelven loco las lentejas, casi tanto como tú —. Sonreí ante su afirmación y me recline un poco hacía atrás, hasta sentir su cuerpo contra el mío.

Ese día las lentejas se me pegaron a la olla.