El pintor Manuel Jular muestra estos días en el espacio cultural CafeRistán del Hotel Quindós la exposición “De ayer en adelante”, una “muestra de obras y otras cosas”, que abarca trabajos realizados desde la década de los 60 del siglo pasado a obras de este año 2016, algunas de ellas inéditas

León – 15 MAR 2016 – Tam Tam Press

Más de medio siglo lleva pintando Manuel Jular (León, 1939). El año de 1964 marcó un hito en su vida, ya que fue cuando inauguró con el pintor Alejandro Vargas la primera exposición de arte abstracto que se hizo en León, en la Sala Provincia de la Diputación.

En los salones del Café Ristán se pueden ver cuadros verdaderamente antiguos, de aquellos años, que el pintor todavía conserva y que ha mostrado en muy pocas ocasiones. A partir de ahí otras obras rescatadas permiten atisbar una trayectoria que llega hasta nuestros días, en la que el artista sigue pintando, últimamente ya solo con herramientas digitales (con el ordenador).

Manuel Jular

Detalle del cartel de la exposición de Manuel Jular

Hace poco más de dos años, cuando recibió el Premio Diálogo del Ateneo Jesús Pereda (CCOO) a toda su trayectoria, el jurado valoró su “extenso” trabajo artístico que “revolucionó el panorama creativo leonés de la segunda mitad del siglo XX” para convertirse en un “referente cultural” en León, y destacó también “su implicación y su compromiso social” visible en su obra “y en su blog”. Y dijo el jurado de Jular: “Su espíritu artístico es radicalmente joven, con una finura estética e ideológica innegable”.

Y sí, Jular sigue siendo un joven artista que pinta y sigue atento a la manera en que vivimos, aunque los años no pasen en balde. Como escribió su amigo Antonio Bernabeú —desgaciadamente ya fallecido— para una de sus primeras exposiciones de obra digital, hace ya dos lustros: “Jular ha fijado los vértigos y amalgamado los delirios en sus últimos cuadros; ha descerrajado la estética y le ha devuelto la fascinación de las policromías infantiles, el murmullo de las óperas viejas, el vagabundeo sin meta de los trovadores, el erotismo sin ortografía, la gracia de las “manolidades” y el hipnótico vaivén de los colores…”.

Las obras viejas y nuevas que se pueden ver hasta el 12 de abril en el Café Ristán (León) responden a esto, a la evolución de un artista que nunca se ha rendido y que siempre ha buscado ir más allá de la pintura.

. Se podrá visitar hasta el 12 de abril