El monasterio de Santo Domingo de Silos está situado en la Comunidad Autónoma de Castilla y León al sureste de la provincia de Burgos en el municipio que ha tomado este nombre.

La vida monástica en todo el Valle de Tabladillo ya existiría a fines del siglo IX, y se organizaría en granjas monástico-familiares, si bien, la primera referencia escrita del monasterio de Silos, es de 954, en un texto que relata cómo el Conde de Castilla, Fernán González, donó sus territorios y el dominio de la zona, para que allí se asentara la comunidad religiosa.

Se considera que el monasterio fue fundado en los años finales del siglo IX o principios del X, con la advocación de San Sebastián, y lo harían religiosos posiblemente procedentes del sur peninsular, y esto ocurre en el mismo momento en que se fundan los monasterios cercanos de Arlanza o Cardeña.

Monasterio de Santo Domingo de Silos

Monasterio de Santo Domingo de Silos / Foto de santodomingodesilos.es

El valle de Tabladillo se situaba en zona estratégica, primero dentro del Condado de Castilla y después, en el Reino de Castilla, entre los siglos IX y XI. Se encontraba en la frontera entre los territorios cristianos y los del Califato de Córdoba y ello provocó que sufriera las constantes incursiones de Almanzor y sus tropas, lo que provocó una constante situación de gran inestabilidad hasta después del año 1000.

Visita

El monasterio se organiza en torno a dos claustros, el medieval románico y el del siglo XVIII, clasicista. La entrada principal a la abadía es barroca y se sitúa al oeste, mientras que al sur están las celdas de los monjes.

El actual templo es de estilo necoclásico y se adosa al claustro medieval por el norte. Presenta planta de cruz griega con capillas elípticas entre los brazos. Su planta es centralizada y simétrica.

El primer templo parece que contaba con una única nave con cabecera cuadrada, que se amplió en tiempos del abad Domingo, convirtiéndose en un edificio de tres naves y cabecera con tres ábsides semicirculares. Unos años después, en tiempos del abad Fortunio, se realizó el templo que finalmente se consagró en 1088, con tres naves separadas por pilares cruciformes, y tres ábsides en la cabecera. Sus características eran similares a las de otros templos contemporáneos como el de San Pedro de Arlanza, San Facundo, San Isidoro de León y San Primitivo de Sahagún. Se le añadió después el crucero donde se abrió la Puerta de las Vírgenes, que permite el paso desde la iglesia al claustro. También son de este momento las portadas sur y norte del templo. La septentrional conserva el tímpano donde se representaba la Presentación en el templo, la Natividad y la Adoración, que en la actualidad puede verse en el museo del monasterio.

El claustro es de planta cuadrangular y presenta dos alturas. Las pandas del claustro se abren al patio con arcos de medio punto que se sostienen sobre columnas pareadas, las cuales se duplican en los puntos centrales y en las esquinas.

En la panda este se localiza la Sala Capitular y el scriptorium; en la sur, están la cocina y el comedor en el primer piso, del que solo se conserva un arco, y el dormitorio estaría en la segunda planta; y en la occidental se localizaba la hospedería ocupando las dos plantas. En las esculturas de los capiteles y de las esquinas, se han distinguido tres talleres.

En 1732 se prolongó el crucero y bajo un baldaquino se colocó la urna con los restos de Santo Domingo, obra del padre benedictino Pedro Martínez de Cerdeña. (Patrimonio de Castilla y León)