La exposición ‘Murillo y los Capuchinos de Sevilla’ ha sido visitada por un total de 267.767 personas desde su inauguración el pasado 28 de noviembre hasta su clausura el pasado domingo, con lo que se convierte no sólo en la muestra más visitada de la historia del Museo de Bellas Artes de Sevilla (doblando las 132.292 visitas de la ‘Colección Casa de Alba’ de 2009), sino en una de las más vistas de las celebradas en la ciudad de Sevilla.

La directora del museo y comisaria de la muestra, Valme Muñoz, se ha mostrado “enormemente satisfecha” por la “acogida masiva y el éxito de difusión de la muestra, que cumple uno de los principales objetivos del Año Murillo: el de realizar acciones que tengan perdurabilidad”. Muñoz ha destacado “la excelente acogida” del programa educativo puesto en marcha en colaboración con la Asociación de Amigos del Museo, la Fundación Bancaria La Caixa y la Fundación Cajasol, “una iniciativa que da respuesta a algo imperativo en el siglo XXI: acercar el museo a un público lo más variado posible”. La directora del Bellas Artes ha afirmado que los visitantes de la muestra han sido “de lo más diverso, tanto público especializado como general, de distintas edades y procedencias“.

Debido al gran éxito de la exposición, el Museo de Bellas Artes de Sevilla va a mantener la práctica totalidad del conjunto pictórico en su actual museografía, a excepción de tres lienzos que han de volver a sus centros de procedencia: ‘El ángel de la guarda’, que regresa a la Catedral de Sevilla; ‘San Miguel Arcángel’, que vuelve al Kunsthistorisches Museum de Viena, y ‘La Santa Faz’, que regresa al Ashmolean Museum de Oxford. De esta forma, coincidirá con la exposición antológica ‘Murillo y Sevilla’ en la que ya está trabajando el Museo de Bellas Artes de Sevilla y que se inaugurará el 29 de noviembre.

El consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, ha asegurado por su parte que “estamos de enhorabuena por el éxito de la muestra ‘Murillo y los Capuchinos de Sevilla”, y ha puesto en valor el trabajo que está realizando todo el equipo del Museo durante este Año Murillo, “una oportunidad para Sevilla y para toda Andalucía que tenemos que saber aprovechar”, ha añadido. Vázquez ha aprovechado para reclamar al Gobierno de España la ampliación del Museo de Bellas Artes de Sevilla, “tantas veces demorada por el Ministerio de Cultura“”. “Es el momento de acometer ya la ampliación de este museo, un centro que tiene unas enormes fortalezas, como está demostrando este papel tan importante que está desarrollando durante el Año Murillo”, ha concluido.

La exposición

Entre el 28 de noviembre de 2017 y el 1 de abril, la pinacoteca sevillana ha acogido un conjunto de obras que Bartolomé Esteban Murillo realizó para el Convento de los Capuchinos de Sevilla, uno de los ciclos pictóricos más ambiciosos del siglo XVII español, tanto por el número de obras que lo componen como por su excepcionalidad.

La muestra ha hecho posible la reconstrucción de la serie completa de siete lienzos por primera vez desde que la invasión napoleónica provocara su dispersión en el siglo XIX. La mayoría de las obras pertenecen a la colección del Museo de Bellas Artes de Sevilla y a ellas se han unido varios préstamos procedentes de Alemania, Austria, Reino Unido y la Catedral de Sevilla. De todos ellos, destaca la obra más significativa del retablo, ‘El jubileo de la Porciúncula’ que, tras un acuerdo con el Museo Wallraf-Richartz de Colonia (Alemania), permanecerá en Sevilla cedida en depósito hasta 2026.

El Museo de Bellas Artes de Sevilla se ha preparado desde hace años con el estudio y la restauración de la colección de obras de Murillo, unos trabajos que fundamentan el catálogo de la exposición, que recoge diversos estudios sobre la relevancia de esta serie de pinturas dentro del conjunto de la obra de Murillo.

Foto de portada: Detalle de la exposición “Murillo y los Capuchinos de Sevilla” en el Museo de Bellas Artes de Sevilla / EFE