La Diputación de Valladolid tiene la intención de implantar la Estrategia Inteligente ‘Valladolid Smart Rural’, para lo que la institución ha contratado una asistencia técnica que apoye el proceso de elaboración de la estrategia en la provincia española de Valladolid hasta 2020

Valladolid – 3 AGO 2015 – Redacción

Este trabajo pretende identificar ámbitos de actuación que permitan incluir en el plan estratégico la especialización inteligente del territorio, que se caracteriza por estar centrada en prioridades, retos y necesidades claves para el desarrollo con el objetivo de impulsar un crecimiento sostenible, inteligente e innovador.

El planteamiento ‘Smart Rural’ busca también apoyarse en el mejor aprovechamiento de los recursos naturales, el desarrollo social, el turismo e identidad patrimonial, la ciudadanía y habitabilidad y la promoción económica.

Urueña Valladolid

Urueña (Valladolid)

Así, ‘Valladolid Smart Rural’ tiene como objetivo aplicar las TIC para la calidad de vida de sus habitantes y asegurar un desarrollo sostenible económico, social y ambiental en mejora permanente.

Un ‘territorio inteligente’ permite a los ciudadanos interactuar con él y se adapta en tiempo real a sus necesidades, de forma eficiente en calidad y costes, ofreciendo datos abiertos, soluciones y servicios orientados a resolver los efectos del crecimiento de las ciudades a través de la integración innovadora de infraestructuras con sistemas de gestión inteligente.

El objetivo de la asistencia contratada se basa en apoyar a la Diputación de Valladolid en la definición de los objetivos estratégicos y ejes de actuación que permitan la consolidación y mejora del modelo de gestión inteligente en la provincia de Valladolid, cuyo adjudicatario es la empresa Centro de Observación y Teledetección Espacial SA (COTESA).

Los municipios rurales inteligentes presentan unas características propias a la hora de implantar políticas territoriales, a las que los nuevos planteamientos han de adaptarse. Cada territorio tiene sus peculiaridades y recursos que marcan sus potencialidades, y la estrategia a seguir debe potenciar estas últimas.

Por ello, debe plantearse una estrategia que suponga un proceso inclusivo para el ciudadano, haciéndole partícipe de las ventajas y promoviendo la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías, metodologías y aplicaciones con el fin de lograr la integración del territorio rural que permita la aparición de nuevos servicios y oportunidades de negocios.