La provincia de Palencia revive en la actualidad los años de esplendor del ‘Tren Burra’, que unía la capital y Villalón de Campos, con la puesta en marcha de una ‘Vía Verde´

Palencia – 20 ENE 2017 – Redacción

El sendero acondicionado, de unos treinta kilómetros de longitud, discurre por donde fuera la vía del Ferrocarril Secundario de Castilla, inaugurado en el siglo XIX y abandonado en la década de los 60, línea de vía estrecha que enlazaba las localidades de Palencia, Villarramiel, Villalón de Campos, Medina de Rioseco y Valladolid. También contaba con una línea desde Medina de Rioseco hasta la localidad leonesa de Palanquinos.

Antes en tren, ahora andando o en bicicleta, la travesía comienza en la Dársena del Canal de Castilla en la capital palentina, en el Ramal Sur y discurre por el camino de sirga durante 5 kilómetros hasta enlazar con la antigua plataforma de la vía del tren en la esclusa Treinta del Canal de Castilla.

Espacio Natural de la Laguna de la Nava en Fuentes de Nava (Palencia)

Espacio Natural de la Laguna de la Nava en Fuentes de Nava (Palencia)

En ese punto el sendero, cuyo acondicionamiento ha sido financiado a través del Programa de Caminos Naturales del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, entra en la antigua infraestructura ferroviaria y continúa pasando por las estaciones de tren de Villamartín, Mazariegos, Baquerín y Castromocho, finalizando el recorrido enlazando con el Ramal de Campos del Canal de Castilla una vez superada la localidad de Castromocho.

En el recorrido disfrutaremos de un paisaje singular y conoceremos algunos de los edificios de sus estaciones en Villamartín o Mazariegos junto a la que se ha levantado una moderna torre observatorio de Campos ya que este camino natural se adentra en pleno corazón de esta comarca con una extensa estepa cerealista salpicada de históricos pueblos con iglesias de altas torres que dominan el paisaje y en la que destacan municipios como Fuentes de Nava.

Y es que el sendero transita muy cercano al Espacio Natural de la Laguna de la Nava, humedal recuperado entre las localidades de Fuentes de Nava y Mazariegos, vestigio del que fuera el mayor humedal de la Cuenca del Duero, lo que le valió la denominación de ‘Mar de Campos’.

La laguna de la Nava está, dividida en dos partes iguales, separadas por la carretera que une estos dos municipios y con distinto régimen de uso. Una de las mitades se destina exclusivamente a conservación de las aves y la otra se aprovecha conjuntamente con los ganaderos de Fuentes de Nava para el pastoreo. En estas últimas 150 has, conservación y pastoreo conviven en perfecta armonía.

Para visitar el humedal, debemos tener en cuenta la época del año que elegimos ya que si la visitamos en otoño o invierno lo que veremos son miles de gansos y patos procedentes del norte de Europa. Si por el contrario elegimos primavera o verano cambiaremos la cantidad por una mayor variedad de especies aves que estarán aquí de paso o nidificando en la laguna.

En la actualidad la Laguna de la Nava es uno de humedales catalogados más importantes del territorio nacional y también del panorama internacional como así lo acreditó en 2002 la Convención RAMSAR de Humedales incluyéndolo en su lista. La laguna de la Nava, es uno de los Espacios Naturales más importantes de toda la Comunidad Autónoma desde el punto de vista faunístico. En ella están catalogadas 254 especies de vertebrados, destacando sin duda, las 221 especies de aves, que suponen algo más del 41 % de las especies de aves de España, incluidas las Islas.

Concretamente, de octubre a marzo acoge abundantísimos contingentes de anátidas que llegan a alcanzar las 20.000 aves en algunos inviernos. Es zona de importancia internacional para el ánsar común (Anser anser) con concentraciones máximas de hasta 10.000 individuos y otras muchas especies de patos, como azulones, cercetas, silbones o cucharas.

Espacio Natural de la Laguna de la Nava en Fuentes de Nava (Palencia)

Espacio Natural de la Laguna de la Nava en Fuentes de Nava (Palencia)

El sendero también se acerca a otro humedal recuperado, en Boada de Campos. Ambos humedales englobados en el territorio Red Natura catalogado como ZEPA, La Nava-Campos. En este pequeño pueblo de adobe es donde se encuentra la Casa Museo de la Laguna, lugar ideal para comprender la importancia de una laguna esteparia.

En su observatorio será fácil la observación en primavera de aves propias de este hábitat como la calandria, cogujada común, alondra común, terrera común, collalba gris, pardillo común, aguilucho cenizo, perdiz roja, codorniz o avutarda.

En este sentido, el Canal de Castilla y las lagunas constituyen unos ecosistemas de alto valor ecológico, auténticos oasis en medio de la llanura cerealista castellana.

Unos espacios naturales que cuentan en la actualidad con una oferta de infraestructuras de uso público que permiten varias opciones de ocio para disfrutar al máximo del paisaje y de la observación de aves.

Prueba de ello es que la Laguna de la Nava forma ya parte de la ‘Ruta de la aves’ junto con  otros tres humedales de España como Urdaibai (Vizcaya), Doñana o El Oso (Ávila), integrando un proyecto turístico europeo de observación ornitológica. Una especie de camino de Santiago sobre los procesos migratorios del Ansar Común y el Águila Pescadora que busca generar recursos económicos comarcales y la conservación de las especies de aves.

Todo ello en un especial recorrido en plena sintonía con la naturaleza en el que no pasarán desapercibidos los palomares que van salpicando la geografía de Tierra de Campos integrándose en el paisaje como una prolongación vertical de las tierras castellanas.

Unos son cuadrados, otros redondos. Blancos, rojizos o marrones. Cada cual tiene algo que le diferencia del otro. Pero sin duda son una seña de identidad de la provincia de Palencia, un rasgo distintivo con personalidad y características propias que pone de manifiesto la importancia que en otras épocas tuvieron, no sólo como alimento, sino también como una aportación económica extra a la economía familiar.

En Castromocho o Villarramiel podremos disfrutar de estas pequeñas construcciones de adobe que surgen en medio del campo como símbolos de la provincia de Palencia y de su historia.