Los pueblos del Maestrazgo atesoran un rico patrimonio arquitectónico fruto de un pasado próspero gracias a la ganadería y el comercio.

Es durante la época medieval cuando empieza el desarrollo del territorio ligado al dominio de las órdenes militares del  Temple, San Juan del Hospital y Calatrava. Para defender la frontera de las incursiones de los musulmanes, los pueblos se ubican en lugares estratégicos, encaramados a las montañas o cercados por barrancos, como es el caso de Villarluengo, Cañada de Benatanduz, Cantavieja o La Iglesuela del Cid. El que sean lugares de fácil defensa no es óbice para que desarrollen estructuras defensivas en torno a ellos, con fuertes murallas cerradas por portales y torreones reforzados por matacanes y aspilleras.

Pero el medievo nos ha legado también interesantes muestras de la arquitectura religiosa, entre la que destacan iglesias góticas en Molinos, Castellote, Bordón y Cantavieja. Así mismo, en arquitectura civil sobresalen los edificios de los Concejos de vecinos, los futuros ayuntamientos, siendo los de Cantavieja y La Iglesuela del Cid los más representativas, sin olvidar algunos puentes de traza medieval y gran significación histórica, como el de la Puebla de San Miguel,  el Puente Vallés en los límites provinciales, o el de Miravete de la Sierra y Fortanete en los cascos urbanos.

Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves en Molinos, El Maestrazgo (Teruel)

Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves en Molinos, El Maestrazgo (Teruel)

Los siglos XVI y primeras décadas del XVII corresponden a una época de esplendor en la arquitectura civil del Maestrazgo, sin duda favorecido por el próspero comercio de la lana del que se ocupaban las grandes familias de la zona. Son numerosos los ejemplos de palacios y casas señoriales de estilo renacentista, con influencias aragonesas y napolitanas, con fachadas y portadas de sillería de excelente factura, muchas de ellas blasonadas. Los ejemplos más interesantes los encontramos en La Iglesuela del Cid y Mirambel. Por otra parte, destacan los ayuntamientos con lonja abierta en arcos de medio punto, construidos siguiendo también los patrones renacentistas, generalizados en toda la comarca.

La arquitectura religiosa barroca de los siglos XVII y XVIII es la más numerosa, alcanzando un elevado grado de desarrollo artístico siendo los templos parroquiales, por lo general, de grandes y esbeltas proporciones. Corresponden a esta tipología las iglesias de Fortanete, Mirambel, La Cuba, La Cañada de Benatanduz y Allepuz, aunque es la arciprestal de Cantavieja la que presenta una mayor monumentalidad con sus proporciones catedralicias. También existe un amplio elenco de ermitas, en su mayor parte barrocas, muestra de la añeja religiosidad popular de las gentes de estas Baylias.

Palacios renacentistas en el Maestrazgo (Teruel)

Palacios renacentistas en el Maestrazgo (Teruel)

Una tierra “de cine”

El Maestrazgo ha preservado casi intactos, desde siglos pasados, sus cascos urbanos, precisamente cuando muchas zonas económicamente florecientes habían perdido buena parte de su patrimonio arquitectónico. En este sentido destaca Mirambel,  abrazado por la muralla, con sus cinco portales de acceso originales y con edificios de gran valor arquitectónico. No en vano, recibió en 1983 el Premio Europa Nostra por la labor de conservación y restauración llevada a cabo en esta villa. También Mirambel tiene tablas para convertirse en escenario de películas. No en vano en 1986 ya sirvió de marco para el rodaje de escenas de la serie “Clase Media”, dirigida por Vicente Amadero y protagonizada entre otros por Charo López, Antonio Resines y Antonio Ferrandis, y  en 1996 en la masía Torre Santa Ana se rodaron escenas de “En brazos de la mujer madura” de Manuel Lombardero, en la que aparecían Faye Dunaway, Imanol Arias y Rosana Pastor. Pero la que más fama le ha dado fue la grabación en 1994 de la película “Tierra y libertad” de Ken Loach, protagonizada por Iciar Bollain, Rosana Pastor e Ian Hart.