Construida por los socios Simón Fernández y Mariano Andrés dedicados al comercio de textiles y vinculados en Barcelona con el empresario Eusebio Güell que influiría para que encargaran el edificio al arquitecto catalán Antonio Gaudí que lo construyó entre los años de 1891 y 1893, contando como constructor a C. Alsina, cantero A. Cantó y carpintero J. Coll.

Edificio de planta cuadrangular, de estilo neogótico con cuatro torrecillas circulares en las esquinas, semisótano y planta baja dedicados en origen a almacenes y tienda de tejidos, y tres plantas, más otra bajo cubierta, destinadas a viviendas.

Rodeado por un foso para iluminar la planta inferior este se protege con zócalo de piedra que soporta una interesante rejería. Su estructura es de muros de carga con las plantas bajas libres con pilares, jácenas y viguetas de hierro; las plantas altas con dos y cuatro viviendas que disponen de escaleras en el eje este-oeste; las habitaciones rectangulares de diversas medidas a lo largo del perímetro y hexagonales en las esquinas con accesos a las torrecillas-miradores.

Construido con sillares almohadillados e irregulares de piedra caliza y a hiladas discontinuas rememorando una imagen rústica que contrasta los paños con los huecos y ofrece juegos de robustez y pesadez en el cuerpo bajo y en los más altos y mayor diafanidad en los intermedios.

El volumen prismático emergente y la ascensionalidad de los chapiteles de las torrecillas se contrarresta con la horizontalidad que provocan las líneas de imposta de los pisos intermedios y la pesadez de la cubierta de pizarra, que vuelve a disminuir a medida que el espectador se aproxima al edificio ganando protagonismo las buhardillas de los frentes, las chimeneas y torres de las esquinas.

Las ventanas simples, dobles y triples con sus rosetas en las enjutas repiten modelos del gótico catalán, como la portada de acceso. Sobre ésta escultura de San Jorge obra de Antonio Cantó sobre modelo en yeso de Llorenç Matamala, colocada el 15 de septiembre de 1893. En el vacío del tímpano de la puerta un magnífico león de hierro forjado y letrero de la actual propiedad que sustituyó el original en 1931.

La denominación de casa o palacio de “Botines” se produce por deformación fonética del apellido de don Juan Homs y Botinás, propietario inicial de una tienda de tejidos en el mismo solar y yerno y socio del citado Simón Fernández. (Javier Rivera (Patrimonio CyL))

Casa Botines, obra del arquitecto catalán Antonio Gaudí

Casa Botines, obra del arquitecto catalán Antonio Gaudí / Julio Miguel Soto