Las XXXIV Jornadas Internacionales de Órgano, que se celebrarán los dos próximos fines de semana, llegarán a quince iglesias de municipios de la provincia de Zaragoza con presencia de destacados organistas internacionales como el brasileño Marco Brescia o los italianos Fabio Ciofinni y Stefano Molardi

Zaragoza – 17 SEP 2015 – INT

También destaca en estas jornadas, que tendrán lugar el 19, 20, 26 y 27 de septiembre, la presencia de intérpretes nacionales como La Oropéndola, Marisol Bendive y Luis Antonio González Marín, según informa la Diputación Provincial de Zaragoza en una nota de prensa.

Las iglesias parroquiales que acogerán estos conciertos pertenecen a catorce municipios de la provincia -Calatayud, Daroca, Épila, La Almunia de Doña Godina, Alhama de Aragón, Biel, Longares, Ricla, Caspe, Fuentes de Ebro, Tobed, Trasobares, Villaroya de la Sierra y Zuera- y también a la de Santa Isabel de Portugal, en la capital.

Organo de la Catedral de Palencia

La dirección artística de esta trigésima cuarta edición de las jornadas corre a cargo del catedrático de órgano y clavicémbalo José Luis González Uriol. Las jornadas, impulsadas por el área de Cultura y Patrimonio de la DPZ, tienen un presupuesto de 22.385 euros y cuentan con la colaboración de los ayuntamientos y de las parroquias de las localidades elegidas para los conciertos.

La DPZ lleva décadas apoyando la restauración y el mantenimiento de los órganos de la provincia, en la que los más antiguos son del siglo XVII, y gracias a su ayuda suenan tal y como fueron concebidos por sus creadores. Además, para complementar la recuperación de este rico patrimonio musical, la DPZ organiza estas Jornadas Internacionales de Órgano que han permitido que los más destacados intérpretes hayan pasado por la provincia.

España es, junto a Italia, el país con un mayor y mejor patrimonio organístico, y el de Aragón es uno de los más importantes“, ha destacado José Luis González Uriol. También ha recordado que “el objetivo de estas jornadas es que los órganos de la provincia de Zaragoza sigan estando vivos y que puedan disfrutarlos tanto el público que acude a los conciertos como los organistas a los que invitamos”.