Las Rutas del Vino en España se alzan como un producto turístico de calidad donde conocer diversos paisajes, culturas y tradiciones de las comarcas y su rica gastronomía.

España en un país rico en paisajes, en cultura y patrimonio artístico. Los diversos climas y suelos, unidos a la cultura comarcal hacen que cada región tenga una gastronomía propia, productos de la tierra elaborados con tesón. La presencia del vino recorre el territorio español de norte a sur, desde donde el Río Guadalquivir se encuentra con el mar, creando un entorno ideal para elaborar un vino único en el mundo cono es la Manzanilla, hasta las tierras del norte, donde el vino Albariño se convierte en néctar de dioses.

España tiene 25 Rutas del Vino certificadas, donde bodegas, alojamientos y empresas de turismo te harán disfrutar de una experiencia única. ¿Y si no te gusta el vino?. Las diferentes Rutas del vino te harán descubrir un crisol de sabores y aromas, cada terroir y cada Denominación de Origen es diferente y puedes encontrar en estos viajes alguna sorpresa improvisada. No todos los vinos son iguales así que cabe la posibilidad que descubra alguno de tu agrado.

Enoturismo

Pero si no es así, podrás disfrutar igualmente de las Rutas del Vino, ya que en la visita a las bodegas podrás aprender mucho sobre la elaboración del vino y su tradición, podrás aprender de agricultura y hasta de arquitectura, ya que muchas de estas bodegas son auténticas catedrales del vino diseñadas por arquitectos internacionales. En la ruta del vino podrás visitar paisajes de ensueño, o pasear entre los viñedos, a lomos de un caballo, en bicicleta, en tren o en barco, como por ejemplo por los cañones del río Sil en laRibera Sacra.

Si los tuyo es el deporte, las Rutas del Vino proponen diversas actividades deportivas y de ocio en las comarcas vitivinícolas. Y si eres un amante de las visitas culturales, cada Ruta del Vino atraviesa numerosas localidades llenas de historia, donde podrás visitar monasterios, castillos de leyenda, diversas capitales con un gran patrimonio artístico y realizar visitas guiadas.

Y por supuesto la gastronomía, siempre presente en estas Rutas que ponen en valor la tradición de lo artesano, de los productos de la tierra, de los maridajes exquisitos y por supuesto del vino.

No tienes excusa para acercarte a las comarcas vitivinícolas y dejarte guiar por las experiencias, las tradiciones y sus gentes, que se abren a recibir a un viajero ávido de aventura y conocimiento.