La población de águila imperial ibérica se ha recuperado en el entorno del Parque Nacional de Doñana y su población supera las 100 parejas en Andalucía y alcanza las 500 en España

Huelva – 11 ABR 2016 – Redacción

Así se ha dado a conocer en la presentación del proyecto ‘Seguimiento científico del Águila Imperial en el Espacio Natural de Doñana’, puesto en marcha por la Fundación Migres, la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Andalucía, con el apoyo de Fundación Banco Santander, con el fin de realizar un seguimiento científico de la especie e impulsar su conservación.

En la década de los 80, en la Península, el número de parejas de águila imperial ibérica rondaba el centenar. En Doñana, además de reducida, esta especie es muy vulnerable y ha estado aislada de otras subpoblaciones. De hecho, en los 90 sufrió un descenso que dejó el número de parejas nidificantes habituales en siete por lo que, en el año 2004, se inició un plan de rescate que ha logrado que estas rapaces sean capaces de remontar el vuelo.

Aguila imperial ibérica

Aguila imperial ibérica

En este contexto surgió el proyecto presentado este miércoles, 6 de abril, que ha desarrollado entre 2014 y 2015 actuaciones como el arreglo de nidos, la localización y anillamiento de los jóvenes nacidos, la determinación de su sexo y el equipamiento de algunos ejemplares con emisores.

El estudio también ha detectado algunas de las amenazas a las que se enfrentan estas rapaces: la electrocución en tendidos eléctricos y la falta de conejos, su principal fuente de alimentación, así como los peligros derivados de su travesía a Marruecos, entre otros.

El Centro El Acebuche de Doñana, Miguel Ferrer, investigador principal del águila imperial en la EBD/CSIC, ha detallado que en el caso de los tendidos eléctricos, causaban el entorno de Doñana una mortalidad cercana al 80% en el primer año de vida de los ejemplares. En este punto, ha destacado que la colaboración de las compañías eléctricas logró reducir un 82% la mortalidad de águilas sólo en Andalucía.

El experto también ha hecho hincapié en la importancia de ampliar sus núcleos de población para romper el aislamiento de las aves y aumentar sus probabilidades de supervivencia. “El futuro no estaba asegurado y había que recuperar las conexiones para conectar a las poblaciones”, ha explicado. Esto originó colonias en Cádiz y Sierra Morena, que hacen de puente con la población africana, en concreto con el norte del continente, donde también “se enfrentan a los tendidos eléctricos, su principal causa de muerte no natural”. “Es la mortalidad de ejemplares en su travesía a Marruecos, ocasionada por la electrocución en tendidos eléctricos, lo que acentúa el problema de su conservación”, ha precisado Ferrer, por lo que ha abogado por “trasladar todo lo que se aprendió en España a Marruecos”.

Otra de las amenazas a las que se enfrenta el águila imperial ibérica es la falta de conejos, “el plancton del bosque mediterráneo”, a pesar de que se percibe como una plaga en todo el mundo. En el caso del Parque del Doñana, la población de conejos es de 0,2 ejemplares por hectárea, cantidad “insuficiente” para sostener un núcleo poblacional de estas rapaces, por lo que Ferrer ha insistido en la importancia de elevar esta cifra, “a pesar de las dificultades”. Asimismo, ha recordado que este pequeño mamífero es esencial para la supervivencia de otra especie amenazada: el lince ibérico.

Por todo ello, el investigador ha reiterado la importancia de contar con “una población estable en la Península” que dé origen a un corredor migratorio entre Doñana, Portugal y el continente africano. Asimismo, de cara al futuro, se está trabajando en la creación de un nuevo corredor que sirva de base para la creación de una nueva subpoblación en el área de Huelva. Estas aves, algunas de las cuales cuentan con emisores de radio (VHF) y emisores satelitales (GPS/GSM), lo que facilita el análisis de su comportamiento, son capaces de recorrer 1.100 kilómetros en dos días y llegar, desde la Península, a otros países como Senegal.

Categoría “Vulnerable”

Ferrer ha subrayado que, de seguir la progresión actual, se podría “recalificar el grado de amenaza del águila imperial ibérica, que sería menor”, por lo que sería calificada como Especie Vulnerable en Andalucía, en vez de en Peligro Crítico de Extinción, como está catalogada en la actualidad. “Es sólo una cuestión de decisión y colaboración”, ha apostillado.

En la misma línea, fuentes de la Consejería Medio Ambiente y Ordenación de Territorio de la Junta de Andalucía han precisado que “hay más de 100 parejas en la comunidad y si este dato se mantiene más de seis años seguidos -y ya han transcurrido tres–, según la Directiva de Hábitats, esta especie dejaría de estar en peligro extinción en Andalucía. La Junta ha invertido cerca de 7 millones de euros en los últimos 10 años para lograr la conservación de la especie.

Por su parte, la directora de la Fundación Migres, Eva Casado, ha destacado que los resultados obtenidos hasta la fecha son “en su mayoría positivos e indican que la población del águila imperial se mantiene estable o en ligero crecimiento” ya que se han ocupado 11 territorios cada año de media, la fecundidad media es de 0,9 pollos por pareja y el sexo ratio (la proporción de sexos de los pollos volados) se encuentra ligeramente desviado hacia hembras.

El director de Fundación Banco Santander, Borja Baselga, ha subrayado que “para la Fundación, que lleva doce años recuperando espacios naturales degradados y ayudando a la conservación de especies amenazadas de extinción, esta iniciativa tiene un enorme valor ya que permite contribuir a la recuperación de una de las cinco especies más amenazadas del mundo y que es endémica en la Península Ibérica”.

Baselga también ha hecho un llamamiento para “sensibilizar desde las instituciones al más alto nivel de que un tesoro como el águila imperial es un bien de todos y de la comunidad internacional, no sólo de España, sino también países como Marruecos, por ejemplo, país en el que mueren muchos ejemplares” por lo que ha calificado de “esencial” la protección transfronteriza.