Marilar Aleixandre, autora del cómic que lleva por título “Vivir no solo” regresa a la actualidad debido a la reedición de la misma por parte del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y La Caixa

Santiago de Compostela – 26 MAY 2015 – INT

La publicación ha sido traducida y distribuida a nivel nacional con motivo de la conmemoración, en 2015, del Año Internacional de los Suelos, previa adaptación de sus contenidos a la realidad orográfica de las distintas zonas de la península Ibérica. Concluida la traducción al catalán,  ya está en marcha la traducción al inglés, desveló.

A través de este cómic, disponible en formato papel y digital, y del que habló en el programa de corte ambiental “Ecovoz”, emitido por la cadena Radio Voz Galicia, reivindicó la importancia de cuidar el suelo. “Su maltrato es mucho más grave de los que la gente piensa, ya que es necesario para la vida”. Se trata, a su juicio, de una cuestión que, desde el punto de vista afectivo, no llama tanto la atención como otros elementos naturales tales como un pájaro, una mariposa o un árbol, pero que resulta igualmente esencial, toda vez que sirve de soporte a la vegetación.

Año Internacional de los Suelos

 

Para ilustrar su discurso, la escritora se refirió a las nefastas consecuencias de los incendios forestales, provocando la desaparición de plantas y árboles. “Cuando llueve, el suelo es arrastrado, haciendo más difícil su recuperación, que puede tardar años”.

Asimismo, incidió en la absoluta necesidad de evitar que al mismo vaya a parar la basura que producimos y que acaba alterando su estructura. “El suelo no es un vertedero”, abundó, añadiendo que “una sola pila puede tener unos efectos perniciosos”.

Como ejemplo de malas prácticas puso, entre otros, el cambio de aceites de los coches, que algunos ciudadanos realizan en cualquier sitio, provocando que sus componentes contaminantes se filtren a la tierra y lleguen a los acuíferos, que tardarían siglos en recuperarse. “El suelo es como una esponja, no como una taza que podamos lavar sin más para retirarle la suciedad y volver a utilizarla”, precisó.

También se detuvo en explicar la pérdida de calidad que sufre este componente debido a la construcción de viviendas en tierras de cultivo, conducta totalmente prohibida en otros países de la Unión Europea. “Construyendo sobre estos terrenos, se elimina tierra buena para el cultivo, olvidando que ésta también pertenece a las generaciones venideras”.

Bióloga de formación, Marilar Aleixandre se dedica a la didáctica de la Ciencias, contando para la elaboración del cómic con las aportaciones de expertos de alto nivel. Es el caso de Francisco Díaz Fierros, edafólogo de gran prestigio, y María Teresa Barral, especialista en la materia. Ambos pertenecen a la Universidad de Santiago de Compostela.

Año Internacional de los Suelos

El 2015 fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como “Año Internacional de los Suelos” a fin de incrementar la conciencia y comprensión social en torno a la importancia que éstos tienen para la seguridad alimentaria y las funciones ecosistémicas básicas.

De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) pone de relieve la trascendencia que los suelos tienen para la vida, ya que constituyen la base para los alimentos, los combustibles, las fibras y los productos médicos, siendo igualmente esenciales para los ecosistemas, pues desempeñan un papel clave en el ciclo del carbono, en el almacenamiento y filtración del agua, y en la mejora de la capacidad para soportar sequías e inundaciones.

En este escenario, la FAO advierte que, de no adoptarse medidas contundentes, la superficie mundial de tierra cultivable y productiva por persona equivaldrá en 2050 a sólo una cuarta parte del nivel de 1960.

La contribución de Sogama

A través de la promoción del compostaje doméstico, Sogama quiere contribuir a cerrar el ciclo de aprovechamiento de los residuos orgánicos y realizar así su aportación en la protección y cuidado del suelo, dispensándole de esta forma los nutrientes esenciales, pero sin recurrir a los agentes químicos que caracterizan a los fertilizantes artificiales.

Análisis científicos del compost obtenido en distintos ayuntamientos han acreditado que éste cumple con todos los requisitos legales para ser empleado en la agricultura con las máximas garantías.