Los orígenes de este templo mozárabe, uno de los más antiguos y desconocidos de Toledo, se remontan al siglo VII siendo una de las primeras parroquias visigodas de la ciudad; destaca también su gran capilla de estilo barroco del XVII.

La iglesia de San Lucas fue construida en el siglo VII bajo influencia mudéjar, siendo reconstruida en estilo mozárabe siglos más tarde. Fue una de las primeras parroquias visigodas de la ciudad y la única que posee patio tapiado, lo que sería un antiguo cementerio. Consta de tres naves formadas por cinco arcos de herradura, uno de medio punto y uno apuntado que apoyan sobre columnas de sección octogonal.

En el siglo XVII fue añadida una gran capilla barroca cubierta por una cúpula sobre perchinas en la que se encuentra la Virgen de la Esperanza, patrona y reina de la Comunidad Mozárabe. De hecho, esta fue una de las pocas parroquias mozárabes en la que tras La Reconquista tuvo el privilegio de mantener su particular rito. En 1996 fue declarada Bien de Interés Cultural.

Cuenta la leyenda que el poeta y novelista checo Rainer María Rilke, autor de Las Elegías de Duino o los Sonetos a Orfeo, acudía todas las semanas, en 1912, a oír misa a este iglesia durante su estancia en Toledo.