La tabla de la Virgen de las Mercedes es una pintura anónima sobre tabla, del siglo XVI, y ha sido restaurada en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León de Simancas

Valladolid – 4 JUL 2017 – Redacción

Ha sido entregada ayer a la iglesia de San Pelayo, de la localidad vallisoletana de Olivares de Duero, la tabla de la Virgen de Las Mercedes, cuya restauración se ha realizado en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León de Simancas.

La tabla apareció detrás de una cajonera al realizar unas obras en la sacristía, ignorándose totalmente su procedencia, tanto en la iglesia como en el pueblo. Está formada por dos piezas de madera de pino que se unen en una junta cubierta por estopa. Dos travesaños embutidos en sendas ranuras en cola de milano contrarrestan el alabeo de los tablones. Para identificar los distintos materiales y técnicas y determinar su estado de conservación y tratamiento requerido, se han realizado diversos estudios organolépticos, multiespectrales y de laboratorio, así como test microquímicos.

Tabla de la Virgen de las Mercedes, de Olivares de Duero, Valladolid, después de la restauración

Estudios y estado de conservación

La preparación mostraba una capa con aparejo de yeso y cola animal, sobre la que se plasmó el dibujo a mano alzada. El dibujo es bastante lineal, delimitando los contornos y marcando de modo impreciso los detalles de las figuras, sin trazar apenas las sombras, contrastando con la precisión de gestos y expresiones conseguidos con la pintura. Los pigmentos (azul, verde, rojo, blanco y negro) van aglutinados con un temple graso en las carnaciones y con barniz en los ropajes. Es de destacar en las representaciones masculinas, los rasgos y expresiones muy diferenciadas y naturalistas, haciendo pensar en la intención de representar verdaderos retratos. Los signos de edad también son muy evidentes, abarcando individuos de diversas edades con rasgos distintivos.

Los levantamientos más graves se localizaban en la totalidad del lateral izquierdo de la pintura, con pérdida casi total de la policromía en esta zona, dejando estopa y aparejo a la vista. Un estrato de color blanco grisáceo, más evidente en los tonos oscuros, cubría toda la pintura. La capa de oxalatos y la oxidación de barnices desfiguraban la apreciación de la pintura, sin que constituya una degradación física.

Intervención en la obra

La intervención se ha centrado en la conservación de la obra y la recuperación de su potencial estético e iconográfico, sin enmascarar la impronta del paso del tiempo. Así, tras regenerar la adhesión entre los distintos estratos pictóricos y el soporte de madera, se han eliminado la suciedad, oxalatos y barnices alterados, así como se han reintegrado las lagunas o faltas de policromía y se ha aplicado un barniz como acabado y protección final.

Más de 1400 intervenciones

El Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León de Simancas ha dirigido o participado en más de 1400 intervenciones desde su puesta en marcha en 1988, de las que más de 160 aproximadamente corresponden a bienes o conjuntos patrimoniales procedentes de la provincia de Valladolid, englobando obras de diverso género: esculturas, pinturas, muebles, cruces procesionales, objetos de procedencia arqueológica y documentos en papel y pergamino. La pintura sobre tabla ha sido una constante en las líneas de intervención del Centro.