Hablar de la Ruta de los olivos milenarios es hablar de una propuesta turística que conquista al viajero con ingredientes culturales, pasaisajisticos o gastronómicos, donde el paso de los años es un reclamo en sí mismo

Castellón – 27 JUL 2017 – EfeVerde

La Ruta de los olivos milenarios propone a los visitantes de la Comunidad Valenciana disfrutar de una excursión al aire libre donde la historia, la cultura, y la gastronomía, se funden con el escenario natural en el que se desarrolla.

“La mayor concentración mundial de olivos milenarios” se encuentra, según recoge Turismo de la Comunidad Valenciana, en el norte de la provincia de Castellón, en la histórica comarca del Maestrazgo, una zona que deposita parte de su atractivo en la hermosa estampa paisajística que la caracteriza.

Descubrir este enclave, donde los olivos se agrupan creando todo un espectáculo al aire libre, es más fácil gracias a empresas turísticas como Itirenantur, que propone un recorrido por los olivos milenarios del Maestrazgo, la comarca castellonense con “la mayor densidad de ejemplares que superan los dos mil años de edad”.

Así lo indica el fundador de esta empresa especializada en rutas de senderismo interpretativo, Chema Rabasa, quien defiende que éste constituye uno de los itinerarios “más completos” que existen porque el paisaje, la cultura, la historia y la naturaleza se mezclan “en un lugar único en el mundo”.

El recorrido, de unos seis kilómetros, arranca en el municipio de Canet lo Roig, que presume de contar con cerca de 1.100 olivos centenarios catalogados. “Hace falta una medida de más de 3,5 metros de perímetro de tronco y 1,30 metros de altura para poder decir que un olivo tiene más de mil años”, aclara.

Olivo milenario castellon

Durante la ruta senderista por este “mar de olivos”, muy llana y apta para todo tipo de público, se realizan distintas paradas explicativas, en las que los visitantes pueden descubrir la historia de estos ejemplares milenarios, el porqué de su existencia y cómo llegaron hasta aquí. De todas las paradas previstas en el itinerario destaca la que permite contemplar el olivo monumental que aparece en la película El olivo, de Icíar Bollaín, nominada a los premios Goya, y rodada en este enclave castellonense.

Asimismo, los viajeros tienen ocasión de disfrutar de una cata en la que se degustan aceites monovarietales y aceites de olivos milenarios, que se realiza en compañía de algunos productores locales. También pueden saborear un almuerzo elaborado con distintos productos de la tierra en una zona “muy potente” desde el punto de vista gastronómico. Entre las especialidades autóctonas destacan el pescado blanco y azul, el marisco, los arroces, la olla con verduras o la carne a la brasa, entre otras cosas.

La propuesta continúa en el municipio de Traigera, donde se visitan, de la mano de un guía especializado, algunos de los reclamos turísticos más destacados de la localidad, como el conjunto monumental del Real Santuario de la Virgen de la Salud, levantado en el siglo XIV y declarado Monumento Histórico Artístico en 2007. “Se trata de uno de los cinco reales santuarios que hay en España, un sitio espectacular por la monumentalidad y por los ilustres personajes que pasaron por allí”, explica Rabasa.

En ocasiones, prosigue el experto, se visitan otros puntos anexos, como la cercana localidad de La Jana, que invita a pasear por una finca con 50 olivos milenarios dotados de carteles en los que se explican sus medidas y las leyendas que giran alrededor de ellos y que constituye “un auténtico museo al aire libre”.

Del total de los olivos que se concentran en la Comunidad Valenciana, la comarca del Maestrazgo presume de albergar “casi 5.000 ejemplares catalogados” que pertenecen, en su mayoría, a la variedad Farga, originaria del norte de la provincia de Castellón y del sur de Tarragona. Se trata, explica el experto, de “una de las 45 variedades autóctonas de olivo” que ha dado lugar a los ejemplares milenarios “más imponentes”.

Esta ruta, que se puede recorrer desde hace más de tres años, actúa además como revulsivo económico para las localidades de la zona, ya que la propuesta puede completarse con gastronomía, alojamiento o visitas culturales. “Todo ello ayuda a que haya cada vez más gente interesada en acercarse a nuestro patrimonio natural”, concluye.
Para poner en valor los numerosos olivos milenarios que se extienden por las distintas comarcas de la Comunidad Valenciana, la Agencia Valenciana del Turisme trabaja para promover el desarrollo de esta ruta “con el objetivo de singularizar e innovar” la oferta turística de la zona.

Y es que, sin duda, esta propuesta va más allá de la mera contemplación de los viejos y hermosos olivos; incluso va más allá del simple producto oleoturismo. Esta ruta contiene, además, un fuerte componente cultural debido al “gran aporte arquitectónico y monumental” que ofrecen los municipios por los que se discurre.

En esta línea, desde este organismo recuerdan que otro de los grandes objetivos de legislatura es “situar el paisaje como eje de la investigación e innovación en el sector turístico”, razón que motivó la firma, el pasado año, de un convenio con la Universitat de València con el que se persigue la creación de productos turísticos basados en los paisajes valencianos.

Asimismo, esta ruta forma parte del convenio marco de colaboración entre la Agència Valenciana del Turisme y el departamento de Empresa y Conocimiento de la Generalitat de Catalunya en materia de turismo ya que discurre por las dos comunidades autónomas, y plantea un plan de colaboración para impulsar la creación de productos turísticos conjuntos.